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Alcohol y drogas
Romance
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Violencia
Sexo
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Lucía es despedida de su puesto como programadora informática cuando la empresa entra en bancarrota . Ante ello , decide convertirse en taxista . Con las manos en el volante , aguarda el momento de reencontrarse con un vecino desaparecido del que se enamoró mientras comienza a tener una serie de encuentros peculiares . Antonio Méndez Esparza juega a navegar en la confusión de los derroteros
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que tomará la película e inicialmente consigue mantener cierta tensión ante lo inesperado . Sin embargo , acaba perdiendo el pulso cuando lo rocambolesco lo desequilibra todo y la construcción lograda se pierde en un cierre desconcertante .
Los cuervos que hacen apariciones a lo largo de la cinta parecen acabar pronosticando el tropiezo de Que nadie duerma , un film que se tuerce pese a todo el suspense erigido . l
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