Contacto Conalep Nov. 2013 | страница 20

comunicación

POR Jonathan Josué Hernández Garibay, Leslie Esmeralda Hernández Pérez y antonio hernández aparicio

grupo: 116

Multilingüismo

en el Conalep

20

En el grupo 116 tenemos a un compañero que habla mixteco, ya que sus abuelos y padres le enseñaron esa lengua desde niño y la ha cultivado y compartido entre nosotros.

Antonio Hernández Aparicio alumno del grupo 116 de nuestro Conalep México Canadá, nos comentó que él crecio en Oaxaca y en la región donde vivió su niñez la gran mayoría de los pobladores hablan mixteco.

Él se vino a estudiar a la capital la secundaria, actualmente se encuentra entre nosotros y nos comparte un cuento breve en mixteco.

El mixteco es una lengua que se habla en los Estados de Guerrero y Oaxaca principalmente.

Un día un conejo iba caminando por una senda y se sentía muy triste. De repente vio una moneda, y se puso muy feliz.

Empezó a pensar en qué compraría con su dinero y dijo:

—Si compro dulces, me van a durar muy poco. Si compro

Chicles, me durarán muy poco también. Voy a comprar una guitarra. Eso no se acaba y con eso puedo tocar y cantar.

Entonces fue y compró una guitarra y se sentó debajo de un árbol a tocar. Se le acercó un zorrillo y le preguntó:

—¿Qué estás haciendo, amigo?

Y el conejo le respondió:

—Estoy tocando.

Entonces el zorrillo le dijo:

—Préstame tu guitarra para tocarla.

Pero el conejo le dijo:

—No te la voy a prestar porque, si te la presto, ya no me la vas a devolver.

A lo que el zorrillo le respondió:

—Te juro que te la devuelvo.

Entonces el conejo le prestó su guitarra, y el zorrillo empezó a tocar.

Luego el conejo le dijo:

—Dame mi guitarra porque ya me voy.

El zorrillo le contestó:

—No te la voy a entregar porque tú me la regalaste.

Y el conejo empezó a llorar. El zorrillo seguía tocando, pero no se dio cuenta de que se había sentado en un hormiguero. Salieron las hormigas y empezaron a picarle. Dejó caer la guitarra y se fue corriendo.

El conejo recogió su guitarra, y siguió tocando. El zorrillo se olvidó de la guitarra porque las hormigas le estaban picando. Y se fue corriendo. El conejo se quedó muy feliz porque otra vez tenía su guitarra.