Consecuencias de la caía del precio del petróleo | Página 12

COLOMBIA La economía de Colombia podría sufrir a largo plazo si el precio del crudo sufriera una bajada importante y sostenida en el tiempo. La aportación de la industria petrolífera al PIB del país es de un 8%, por lo que esta industria ha cobrado importancia en los últimos años y con ello la preocupación sobre su desempeño futuro, no solo por su aporte a la satisfacción de necesidades energéticas de la sociedad sino por su contribución a la economía colombiana en general. No obstante, no se puede considerar la economía colombiana como una economía petrolera. La caída de los precios del crudo podría afectar al país en términos de ingresos fiscales y exteriores. Sin embargo, Colombia cuenta con un modelo económico suficientemente diversificado para defenderse de éstas bajadas de precios. MÉXICO Constituyendo el petróleo el 7% de PIB del país, aporta cerca del 30% de los ingresos del Estado, con lo que el déficit público se resiente cuando baja la cotización del crudo. No obstante, el gobierno responde anualmente a la caída del precio del barril a través del mercado de futuros, suavizando de este modo el impacto durante los primeros meses. Por otro lado, la petrolera estatal PEMEX mostró una tendencia al declive de la producción durante la última década, debido en parte a la legislación. Como respuesta, se impulsó un nuevo marco legislativo (Reforma energética) dirigido a revitalizar la extracción de petróleo y a reducir la su dependencia fiscal. Con ello se espera un incremento moderado de la producción cuyos efectos se visualizarán a medio y largo plazo. No obstante, si a corto plazo la cotización del crudo se mantiene en niveles reducidos, el gobierno se verá obligado a ajustar sus cuentas para evitar incrementos del déficit público. VENEZUELA El petróleo aporta un cuarto del PIB, el 90% de las exportaciones y más de la mitad de los ingresos públicos. Por lo tanto, una caída permanente del precio del petróleo pondría en aún mayores aprietos al gobierno venezolano. El país sufre de un nivel de inflación del 60%, un déficit público disparado, escasez de productos de todo tipo y fuertes distorsiones en el funcionamiento de la economía. Se estima que el gobierno necesitaría un precio medio anual del barril de 161 $ para equilibrar su presupuesto. No obstante, Venezuela no sufre de déficit por cuenta corriente gracias en primer lugar a la enorme riqueza petrolera que, a pesar de la mala gestión, sigue aportando unos 85.000 mill.$ anuales en ventas internacionales de crudo. Además, las compras al exterior se han visto limitadas por las dificultades de financiación que sufre el país, y por el establecimiento de un sistema administrativo que dificulta la importación a costa de ahogar las compras al exterior y la actividad económica.