Congreso Yauyos (Final) | Page 90

Adolfo Araníbar
edificaciones, como en los niveles superiores de ocupación en todas las unidades de excavación de los sectores B y C.
Por otro lado, la ocupación colonial se evidencia en todos los sectores excavados. En primer lugar, en la edificación rectangular alargada que caracteriza al sector A, donde se halló un altar típico de las iglesias católicas implantadas durante la colonia temprana. Además, el entierro asociado al altar ejemplifica una normativa de las iglesias y grupos religiosos del Periodo Colonial.
La presencia colonial también se confirma en los sectores B y C, donde se encontraron restos de mayólicas, un clavo y una herradura de caballo en los estratos superiores de cada sector. En cuanto a la funcionalidad de las distintas edificaciones del complejo y las actividades realizadas durante la ocupación Inca, se pudieron realizar las siguientes interpretaciones:
El sector A estaría asociado a las actividades religiosas que se celebraban en una iglesia católica del Periodo Colonial Temprano, funcionando como parte de las estrategias de justificación y dominación europea, así como la base filosófica de las mismas. Además, serviría como un lugar de enterramiento, evidenciado por el contexto funerario asociado al altar de la iglesia.
El sector B habría sido erigido durante el Periodo Horizonte Tardío, funcionando como un lugar de culto y rituales funerarios dedicados a los ancestros. Esto se define, en primer lugar, por la arquitectura mucho más elaborada que se diferencia de los demás sectores de Ñaupahuasi, así como por el hallazgo de un pozo de ofrendas post-ocupación con restos humanos en su interior. También se identificaron cuatro soterramientos fúnebres ubicados en la parte posterior de la edificación. Estos se asociaban, en su superficie, con la presencia de cuellos de aríbalos Inca de acabado fino, lo que sugiere la práctica de consumo y libaciones de líquidos como la chicha, realizadas en el marco del culto a los ancestros. Cabe destacar la naturaleza restrictiva de la construcción, ya que estos rituales se realizaron en un espacio pequeño, restringido por una antesala, lo que indica que estas actividades religiosas se practicaban para un público limitado y eran de carácter privado. Esto contrasta con el sector D, donde las actividades político-religiosas se celebraban con un carácter mucho más público, asociadas a plazas y espacios abier-
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