Congreso Yauyos (Final) | Page 370

Elmer Segura
16. Conclusiones
En los Andes centrales y, en particular, en la comunidad de Tanta, las prácticas de intercambio, como el trueque de productos, están estructuradas y pautadas por aspectos culturales, ecológicos, económicos y sociales, manteniendo su vigencia, como la relación entre pastores y agricultores, la interacción entre espacios socioecológicos, las redes de parentesco consanguíneo, de afinidad y ceremonial, las escasas vías de articulación moderna( carreteras asfaltadas), la producción orgánica y la escasa presencia del circulante( dinero).
El trueque en los Andes centrales se desarrolla mediante la interacción de los espacios socioecológicos, como son: Jalka-Aisha, Jalka-Kechwa, Jalka-Yunga, Kechwa-Jalka y simplemente Jalka. Cada uno posee particularidades y está regulado por mecanismos de intercambio que facilitan la transacción de los productos, los cuales se realizan « al tanteo », « al peso » y « al precio », utilizando medidas exactas e inexactas para el peso de los productos agrícolas. Para concretar el intercambio, los involucrados se fijan en la calidad, cantidad, volumen, peso y precio de los productos a ser transferidos.
El desarrollo del trueque está enmarcado en temporadas y circuitos. Así, durante el año viajan a cuatro cuencas hidrográficas, como son: Lurín, Mala, Cañete y Mantaro, y han establecido cuatro temporadas de viajes para la obtención de frutas, tubérculos, maíz, cereales y legumbres. Para ello, han establecido circuitos de intercambio en cada uno de los valles mencionados, donde seis circuitos se encuentran vigentes y otros cuatro han desaparecido, aunque los circuitos que utilizan caminos ancestrales están en riesgo de quedar en desuso.
Existen mitos que narran los vínculos de intercambio entre poblaciones de espacios socioecológicos: fríos, templados y cálidos. Además, existen rituales como el ancusho, que consiste en ofrendar a orqotayta, el espíritu del cerro; la elaboración cuidadosa de las apachetas en sus tipos de « carga » y « banco », y bioindicadores de plantas y animales que ayudan a precisar enfermedades, así como la abundancia o escasez de las cosechas.
Por último, los arrieros poseen conocimientos de etnomedicina para el tratamiento de dolencias y enfermedades durante sus largos via-
370