Herbert Pacahuala
de la madrugada del día sábado o hasta que el brillo solar calienta el ambiente. El amanecer andino es un espectáculo aparte. Se realizan « los bautizos » y « los matrimonios masivos ». La indumentaria del señor cura es toda una novedad porque está adornado con lindas flores, pajas del campo, y una sotana hecha de cualquier cosa. Breves momentos después se realizan « el mayorcoca » en la tribuna oficial, seguidamente se dirigen al « Cullipata » de Cayán y cantan la « Huayma » evocando los lugares por donde se construyó la acequia trabajada por el « viejo mayor Moshoque » hace más de mil años. Participan todos los lamperos, aparas, autoridades y las esposas de los lamperos entrelazados con los brazos; bajan luego al centro de Cayán cantando hualina y por último se canta y baila « la shullmaya » como despedida de Huacrasuni( figura 5).
Inmediatamente, los lamperos suben a la acequia a seguir trabajando y cierran el último tramo: Pacllacucho Punta-Atumpampa, previo intercambio de mando en Huacrasuni quebrada entre los representantes de Chaupin y Allauca. Mientras las aparas se quedan barriendo todo el cayán con el puchero para botar los malos espíritus, el resto de la gente se enrumban hacia Cuñishcancha en donde esperan a todos los trabajadores y a los jinetes jefes y otros chapes que llegan del pueblo. Luego de « armarse » y hualinar regresan todos al pueblo, primero las mujeres, los lamperos después, descansando previamente en Tullupacha. El brujo y los pachacas vienen junto con el agua.
Cabe mencionar que, durante la jornada de la limpieza, desde la toma y todo el trayecto hasta el pueblo, el « brujo » o « parían » viene junto con el agua conversando, o resondrándoles cuando se demora en avanzar en ciertos tramos y tomando chicha con el agua o apurándose para que no se demore, etc. El brujo o parián es el personaje que vive prácticamente con el agua en todo el trayecto. Y viene junto con el sapo que va adelante junto con el avance del agua.
Cerrando la tarde, las autoridades y las aparas llegan a Marcapquilo y de ahí en fila india vienen caminando y cantando hasta Shipa donde son recibidos entre júbilos y alegría general por toda la población larahuina. Cantan por última vez la huayma, cerrando la jornada toda la población, junto con los jinetes y pachacas se dirigen hacia el oráculo de Moshoque llevando el agua entre hualinas, yaravíes y cohetes y tiros en el trayecto.
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