Congreso Yauyos (Final) | Page 309

La participación popular de los pueblos de Yauyos en la independencia del Perú
como militares, sacerdotes y hacendados locales, confluyen en los buenos resultados que son informados al General Álvarez de Arenales, corroborándose la necesidad de contar con pobladores organizados. Tal actitud se precisa cuando Álvarez dirige una carta al gobernador de Tarma Francisco de Paula Otero, indicando que él está movilizando sus fuerzas de manera ofensiva sobre la división enemiga de Canterac, y que prepare y electrice a todas las personas de su jurisdicción para que « se pongan a disposición de ofender, hostilizar, embarazar y hacer todo tipo de daño a los enemigos, contando para ello con el apoyo de las partidas de guerrillas de los pueblos de Yauyos »( Dumbar Temple, 2018, tomo 2, pp. 16-17).
Con la consigna en frente y la decisión asumida, los caudillos locales junto a la mayoría de las guerrillas, mediante cabildo abierto proclaman la independencia de Yauyos el 9 de febrero de 1821, asumiendo defenderla por todos los medios que fuera posible, disponiendo para ello conseguir el mayor número de armas, municiones, proclamas e instrucciones para la resistencia. « La primera disposición del gobierno local resuelve nombrar a José Guillermo Cayro como Gobernador de la provincia »( Varillas, 1990, p. 20), instalando el fortalecimiento de la defensa con los siguientes encargos: Juan Evangelista( primer Comandante de Guerrillas y encargado de la defensa del pueblo de Yauyos), Ciriaco Lovera, Pascual Cayro, Francisco Villafanes, Mario Brun, y los demás( Comandantes de guerrilla de sus respectivas agrupaciones) nombrando al notable Romualdo Egüera como primer Alcalde patriota.
Al enterarse el virrey de estas proclamas libertarias locales, los denominó grupos subversivos y aseguró que volvería a restablecer la calma y pacificarlos, convencido de que podría dominarlos utilizando el extenso número de militares bajo su mando. Sin embargo, subestimó el impacto que los pueblos tendrían a través de la formación de partidas de guerrillas, las cuales marcarían una considerable diferencia en la lucha de poderes en las afueras de la capital virreinal.
Decidido La Serna de abandonar Lima, explica en su primer manifiesto titulado « El virrey a los habitantes del Perú » que las razones de su salida obedecen a una estrategia militar y no a una falta de firmeza,
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