Jhonatan Salazar
manga. En el mes de noviembre arribando a Huanta, Huancayo, Jauja y Tarma; llegando el 6 de diciembre a Cerro de Pasco, y el 8 de enero de 1821 a Huaura, después de emprender juras y levantamientos con votos populares en favor a la prédica independentista, invocando el desconocimiento al virrey y elegir a sus propias autoridades locales, sosteniendo en todo momento comunicación con pobladores de diferentes localidades, entre ellos pobladores yauyinos que transitaban las zonas como viajeros comerciantes o desertores del ejército realista. En su gira, Arenales ha transitado dejando semillas de insurrección en las autoridades y pobladores descontentos con el régimen, que en su mayoría eran agricultores, ganaderos, trabajadores de las minas y comerciantes por diferentes lugares, con situaciones económicas diferenciadas.
Previamente, en un comunicado del 1 de octubre de 1820, el subdelegado realista de Yauyos, capitán Tomás Gómez comunica a Diego O ' Reilly que, en uno de sus traslados a Chincha con 25 hombres de su apoyo y 16 de Cañete, sostuvo enfrentamiento contra 70 hombres llegados en masa desde Ica, de los cuales medio centenar tenían lanzas y el resto armas de fuego, capturando a los alféreces realistas Ramírez y Manuel Barreda. El día 2, Gómez informado del cometido de persecución sobre él, salió al lugar llamado « La Pampa », organizando un escuadrón de caballería para repeler la arremetida, hiriendo a 3 facinerosos. Luego mandó reunir a la tropa del lugar, procediendo a formar tres piquetes del ejército los « Dragones de Cañete » para rescatar a los oficiales de la mano de sus captores. Otro grupo de su resguardo quedó al mando de los sargentos Ciriaco Lovera, Antonio Torres y Julián Otárola, para evitar la retirada de los revoltosos, con órdenes de matarlos sin excepción( Dumbar Temple, 2018, vol. 3, pp. 122-123).
En la correspondencia se indica la participación del Sargento Ciriaco Lovera, natural del pueblo de Huancaya-Yauyos, enrolado en las filas del ejército realista, encargado del resguardo de la integridad y apoyo del subdelegado de Yauyos, que al presenciar y estar informado del incremento de la rebelión de diferentes pobladores por la ola independentista que se estaba gestando en las costas del virreinato peruano, decide junto a otros militares e importantes personalidades de la zona norte de Yauyos sumarse a la rebelión contra el régimen virreinal. Rolando Rojas indica que « el Ejército Libertador operaría como una
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