CONFERENCIAS DE JOSE IRAIDES BELANDRIA ARTE Y CIENCIA | Seite 30
El poema Pequeña Colina de Ramón Palomares parece un arco iris de palabras, en el
cual los principales colores constitutivos de la luz blanca se aprecian en forma tangible
o alegórica. Casi se percibe en un lenguaje poético como los rayos del sol atraviesan
los prismas diminutos de una tenue lluvia que difractan la luz del sol y la descompone
en sus colores constitutivos, rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y morado. En
el poema, el verde subyace en forma simbólica en la imagen de la colina, y se exponen
también los elementos naturales que aseguran la existencia del arco iris como la luz, el
sol, la llovizna, el arroyo, el río y las nubes. Observemos el fenómeno y los colores en
los siguientes fragmentos
…pequeña flor blanca eres, / así te diría quien lave su cabeza bajo el sol. /
Pequeña colina que duerme. / Pequeña colina echada como una gallina.
/…Ponte cinco flores en el cabello: / Flor roja para sonreír. / Flor azul para tu
amor, para abrirte tus senos y darlos…/ Flor morada para llorar como una
llovizna triste. / Flor amarilla para cantar con la luz. / Flor blanca, flor blanca,
flor blanca. / Esta última para que una ilusión ande en ti como la nube. /…bebe
agua en el arroyo, lejos, donde van los perros de caza. / Pequeña, como las
piedras de los ríos tú eres…