Con-tacto AGOSTO 2015 - Page 5

Con-tacto Trends También podría ser posible librarnos de que los semáforos fueran operados por policías, y en su lugar se programarían de acuerdo a datos enviados en tiempo real por el GPS de los vehículos y no sólo eso, sino que los autos podrían estar interconectados a los semáforos y de esta forma se apagarían cuando éstos estuvieran en rojo y volverse a prender cuando se pusiera la luz verde. Existe otra corriente que no considera a las Smart Cities como la respuesta para aumentar o mantener nuestra calidad de vida en el futuro, sino que las considera un concepto inventado por grandes compañías de telecomunicaciones para generar riqueza al proveer y administrar la infraestructura computacional para la administración de las ciudades. ¿Pero qué pasaría si en algún momento esta infraestructura fallara, si la cantidad de datos fuera tan grande que no pudiera administrarse o que el “CPU” de la ciudad fuera hackeado? Probablemente se produciría en un caos que podría conducir al desabasto de servicios y proliferación de accidentes, por ejemplo. Esta hiperdepencencia hacia la tecnología nos volvería cada vez más frágiles e incapaces de tomar decisiones por nosotros mismos. Además se corre el peligro de caer en una dictadura ejercida por algoritmos. Por ejemplo podría dictarse qué alimentos se pueden comer tal o cual día para disminuir la cantidad de basura, el horario en el que estaríamos autorizados a salir de nuestras casas para evitar embotellamientos, o hasta llegar a la reubicación de nuestras viviendas para formar comunidades con hábit