"Con Alma de Blues Magazine" Ediciòn 32 Español Magazine Nº32 Español | Seite 53

Víctor Hamudis levantó un poco el pie del blues y se afirmó entre el country y el southern soul. Esa es la principal diferencia entre su primer disco y su nuevo trabajo, Demos & little love songs. Por lo demás, mantiene el mismo feeling y buen gus- to, con un sonido orgánico y minimalista, y otra vez interpreta una notable selección de composi- ciones propias. El álbum está dedicado a los músicos que lo ins- piraron: Leon Russell, Delaney Bramlett, Wilson Pickett, Dan Penn y Don Nix, pero también está marcado por el sonido de My favorite picture of you, el disco que Guy Clark editó en 2013, y que estalló frente a él como una revelación. Cada una de las canciones de Víctor Hamudis remiten a un viaje imaginar io de Muscle Shoals a Memphis y de allí hasta Tulsa. El primer tema, Home, es una obra maestra. La guitarra de Ha- mudis se combina con las de Pablo Martinotti y Rulo García, mientras que Germán Pedraza y Edu Muñoz marcan una sutil y efectiva base rítmica, sobre un colchón melodioso que aporta Nandu Aquista desde los treclados. Es una canción que, parece, estuvo siempre entre nosotros, como un viejo clásico reversionado… pero no, es una com- posición nueva. En Rollin’, Hamudis y Rulo García se sacuden el polvo mientras recorren una vieja carrete- ra desértica. El disco sigue con Make love, una balada souleada en la que Pato Raffo aporta su inconfundible toque en la batería y un delicado coro femenino eleva el canto de Hamudis como una plegaria sureña. Said enough es una de las canciones más lindas: el slide de Rulo García está cargado de nostalgia y la voz de Hamudis le suma más melancolía, al tiempo que Mauro Ceriello los ampara con una base rítmica muy acogedora. Baby what you gonna do vuelve sobre la propues- ta de Make love, aunque aquí con más presencia de las guitarras. La segunda parte del disco tiene joyas como Two lovers, en la que sobresale el acordeón de Ga- briel Gerez, y Bones con la que vuelve a la mis- ma fórmula de Said enough. Lo mismo logra en Fool y So faraway, aunque el bajo está a manos de Mariano D’Andrea. Llegando al final, irrumpe con Sometimes, tal vez el tema más animado del disco, en el que las voces las coristas Alba Rubio y Gigi Francescutti se elevan como si estuvieran en el Ryman. El álbum cierra con Devil knock my door, un encuentro místico entre Hamudis y su guitarra. Víctor Hamudis tardó en editar este disco porque en un momento captó la atención de Litto Nebbia, quien buscó colaborar con la producción artística pero sus sugerencias y aportes se alejaban de lo que Hamudis quería. Y él, con toda su obstina- ción, recuperó el control del álbum, puso los pies en la tierra y logró esta maravilla que brilla por su simpleza y naturalidad. Martin Sassone malbecblues.blogspot.com.ar