Para un individuo emotivo el azul es más calmante que el verde. Abre la mente, brindando paz y tranquilidad.
El azul es el más sobrio de los colores fríos, transmite seriedad, confianza y tranquilidad. Se le atribuye el poder para desintegrar las energías negativas.
Favorece la paciencia amabilidad y serenidad, aunque la sobreexposición al mismo produce fatiga o depresión.
El azul evoca el cielo, el agua, el mar, el espacio, el aire y el viaje. Esta asociado con lo fantástico y con la libertad, los sueños y la juventud. Es un color calmado, sosegado y transparente que inspira paz, relajación y sabiduría.
Los azules suaves transmiten frescura, pero los tonos fuertes dan la sensación de frío, aunque el color más frío de todos es el azul verdoso.