¡GÁNALE AL SAT!
MANTÉN EN ORDEN TUS CUENTAS
Hay empresas que, por falta de formalidad en sus procesos, se ven orilla-
das a pagar cuantiosas multas que pudieron haberse ahorrado, con sólo
implementar las correctas estrategias fiscales
Sin importar su rubro o su tamaño, toda empresa requiere mantener una sana convivencia con el Servicio
de Administración Tributaria (SAT), el organismo que se encarga de aplicar la legislación fiscal y aduanera
para que, dichas contribuciones sean proporcionales y equitativas.
El gobierno federal, a raíz de su Paquete Económico 2019, a través del SAT, ensanchó sus labores de
fiscalización, para así estar muy al pendiente de las actividades de los contribuyentes durante la recaudación
tributaria, esto por medio de auditorías electrónicas, visitas domiciliarias, revisiones de gabinete, entre
otras prácticas.
Ante tal panorama, el SAT, de ahora en adelante, podría sorprender a cualquier empresa “mal parada” que,
su error no sería el cometer fraudes fiscales, sino el no contar con una correcta administración contable.
El incumplimiento de estas obligaciones fiscales genera multas, recargos, auditorías y, en casos extremos,
hasta penas de cárcel.
Estos son algunos de los errores más frecuentes
cometidos por las empresas y que se deben evitar:
1. Depósitos en efectivo no registrados: la falta
de control en este tipo de operaciones bancarias es
una de las incidencias más comunes que detecta el
SAT, los cuales cataloga como ingresos acumulables. Una
mala administración de este registro conlleva a la empresa
a hacer cotejo de operaciones adscritas en su contabilidad
con las del banco y las del comprobante fiscal digital por
internet (CFDI).
2. Fallas en la integración de la contabilidad: es primordial
mantener sus registros contables, así como con la documentación
que los respalde. En este tipo de trámites, el “archivo muerto” perece
realmente hasta después de diez años, y ni así quiere decir que deban
destruirse todos los documentos anteriores a ese tiempo.
3. No emitir complementos de pago: si se recibe un pago diferido
o en parcialidades, se debe registrar por medio de un formulario
específico, mismo que se encuentra en la plataforma del SAT. El
no efectuar este paso es como no haber realizado una factura.
4. Falta de asesoría correcta: durante una auditoría, el
no contar con el asesoramiento de profesionales fiscales,
puede ocasionar que varios de los problemas a resolver
durante el inicio del proceso no sean detectados
oportunamente e, incluso, que la documentación
que se tenía para comprobar acciones contables
quede sin presentarse.
25 • @revistaclaseempresarial