La renta fija todavía paga
Menores tasas no significan que los instrumentos de deuda hayan dejado de ser relevantes.
En la subasta de valores gubernamentales del 18 de agosto, los Cetes ofrecieron tasas de 6.15 % a 28 días, 6.45 % a 91 días, 6.76 % a 182 días y 7.06 % a 364 días. El bono gubernamental a tasa fija a diez años se ubicó en 9.16 %.
La estructura resulta significativa. El mercado continúa ofreciendo rendimientos atractivos, pero el inversionista que desea asegurar determinadas tasas debe aceptar plazos mayores.
La decisión financiera deja entonces de consistir solamente en buscar el rendimiento más alto. También exige evaluar liquidez, horizonte de inversión y exposición al riesgo.
Las empresas también deben recalcular
El cambio tiene otra lectura desde las compañías.
Una tasa de referencia de 6.50 % continúa representando condiciones monetarias que obligan a seleccionar cuidadosamente los proyectos que requieren financiamiento. Cada expansión, adquisición de maquinaria o nueva inversión debe generar suficiente rentabilidad para justificar el costo del capital.
Pero conforme disminuyen las tasas respecto de los máximos observados en años anteriores, determinados proyectos pueden comenzar a recuperar viabilidad financiera.
El reto para las empresas será evitar dos extremos: mantener indefinidamente recursos ociosos por comodidad financiera o endeudarse bajo el supuesto de que el costo del dinero continuará disminuyendo de forma automática.
México está ahorrando más de 34 billones de pesos La dimensión del ahorro financiero ayuda a entender lo que está en juego.
De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el ahorro financiero en México alcanzó 34.7 billones de pesos al cierre de 2025, equivalente a 95.6 % del PIB y con un crecimiento real anual de 2.3 %.
El financiamiento, por su parte, llegó a 36.7 billones de pesos, equivalente a 101.1 % del PIB.
Son cifras que muestran un sistema financiero de enorme escala. La cuestión empresarial es hacia dónde se canalizan esos recursos y cuánto terminan financiando actividades productivas.
Del rendimiento seguro a la búsqueda de oportunidades
El mismo dilema aparece internacionalmente.
Cuando los instrumentos considerados relativamente seguros ofrecen retornos elevados, inversiones con mayor riesgo deben prometer una recompensa considerablemente superior para resultar atractivas. Cuando esa diferencia comienza a reducirse, cambia la valoración relativa de bonos, acciones, proyectos empresariales, bienes raíces y otras alternativas.
Eso no significa que el capital vaya a desplazarse automáticamente hacia activos riesgosos. Significa que cada alternativa vuelve a competir de manera diferente por el dinero.
CLASEEMPRESARIAL · Septiembre 2026 19