De incorporar tecnología a cambiar la operación
Durante años, la transformación digital empresarial siguió una lógica relativamente sencilla: sustituir procesos manuales, digitalizar documentos, conectar áreas y reducir tiempos. La nueva etapa es distinta.
La inteligencia artificial, los sistemas autónomos y la automatización ya no se limitan a acelerar una tarea existente. Comienzan a modificar quién la realiza, qué información necesita, quién supervisa el resultado y qué capacidades debe conservar una organización.
El Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, elaborado a partir de las expectativas de más de 1,000 empleadores que representan a más de 14 millones de trabajadores, encontró que 86 % de las empresas consultadas espera que la inteligencia artificial y las tecnologías de procesamiento de información transformen su negocio hacia 2030. Para robótica y sistemas autónomos, la proporción alcanza 58 %.
La palabra importante es transformar. Incorporar una herramienta puede ser relativamente rápido. Rediseñar una organización para aprovecharla exige revisar procesos completos.
El proceso antes que la herramienta
Una empresa puede adquirir software de inteligencia artificial y continuar trabajando prácticamente de la misma manera. El resultado será una organización con más tecnología, pero no necesariamente más productiva.
El verdadero cambio comienza cuando las compañías identifican tareas repetitivas, flujos innecesarios, información fragmentada y decisiones que podrían apoyarse en mejores datos.
Administración, servicio al cliente, finanzas, marketing, logística, compras y recursos humanos son áreas donde distintas formas de automatización pueden modificar la operación. Sin embargo, automatizar un proceso deficiente puede simplemente hacer que el mismo problema ocurra más rápido.
Ahí aparece una nueva responsabilidad directiva: decidir qué debe automatizarse, qué debe permanecer bajo criterio humano y cómo deben interactuar ambos.
El talento también tendrá que rediseñarse
La transformación tecnológica está provocando otro movimiento dentro de las compañías: las habilidades requeridas están cambiando.
Los empleadores consultados por el Foro Económico Mundial estiman que 39 % de las habilidades actuales de los trabajadores cambiarán o perderán vigencia entre 2025 y 2030. Si la fuerza laboral mundial estuviera representada por 100 personas, 59 necesitarían capacitación antes de terminar la década.
No todas esas capacidades son técnicas. IA y big data encabezan las habilidades con mayor crecimiento esperado, seguidas por redes y ciberseguridad y alfabetización tecnológica. Pero también aumentan en importancia el pensamiento creativo, la resiliencia, la flexibilidad, el liderazgo y el pensamiento analítico.
La conclusión empresarial es relevante: la automatización no elimina la necesidad de talento; modifica el tipo de talento que genera valor.
CLASEEMPRESARIAL · Octubre 2026 11