de 1.5 millones de toneladas de CO₂.
Esta labor se complementa con la transformación de excedentes de demolición en materiales para la fabricación de nuevos concretos y cemento, cerrando efectivamente el ciclo de vida de los materiales. Dicha sinergia resulta clave para la industria, ya que la sustitución de Clinker por insumos reciclados reduce la intensidad de carbono en el producto final, sin comprometer su desempeño estructural.
“ Frente a un entorno donde organismos multilaterales priorizan el financiamiento de infraestructura baja en carbono, la competitividad futura del sector también dependerá de su capacidad para innovar, reducir emisiones y ofrecer soluciones de alto valor ambiental para toda la cadena de valor dentro de la industria de la construcción” destacó Christian Dedeu, CEO de Holcim México.
CLASEEMPRESARIAL · Mayo 2026 43