Clase Empresarial Junio 2026 | Page 16

Entrevista

Desde pedidos y cotizaciones hasta confirmaciones de servicio, gran parte de la actividad comercial cotidiana ocurre dentro de una conversación de mensajería instantánea.
La lógica parecía sencilla: si los emprendedores ya gestionan su relación con los clientes desde WhatsApp, ¿ por qué no integrar también las herramientas financieras en el mismo entorno?
La apuesta ha dado resultados. Aunque la empresa comenzó operaciones apenas en noviembre del año pasado, su crecimiento ha sido acelerado.
En apenas unas semanas, la plataforma ha multiplicado significativamente su actividad y actualmente procesa cerca de un millón de pesos mensuales en transacciones para pequeños negocios, recursos que regresan directamente al flujo de efectivo de cientos de emprendedores.
Uno de los sectores que más rápidamente ha adoptado este tipo de soluciones es el de servicios.
Nutriólogas, terapeutas, estilistas, maestras particulares y profesionales independientes enfrentan una problemática común: la cercanía con sus clientes suele generar pagos diferidos o adeudos informales que terminan afectando sus ingresos.
Muchas veces esos pendientes quedan registrados en agendas, notas o simplemente en la memoria de quien presta el servicio.
Lo que parece una relación de confianza termina convirtiéndose, sin saberlo, en un sistema de crédito improvisado que afecta la liquidez del negocio. La tecnología permite dar visibilidad a estos procesos, automatizar recordatorios y generar un mejor control financiero sin complicar la operación diaria.
Inclusión financiera para negocios más fuertes
La inclusión financiera ha dejado de ser un concepto reservado para bancos o grandes instituciones. Hoy representa una herramienta de desarrollo económico que puede marcar la diferencia entre el crecimiento o el cierre de un negocio.
La estadística es contundente: alrededor de 500 negocios cierran diariamente en México. Muchos de ellos no fracasan por falta de talento o de clientes, sino por problemas relacionados con la administración del dinero. Ante este panorama, el reto consiste en acercar soluciones simples, accesibles y adaptadas a la realidad de quienes emprenden.
Para Melina Cruz, el objetivo es claro: construir herramientas que permitan a los emprendedores concentrarse en aquello que mejor saben hacer, mientras la tecnología simplifica la gestión financiera.
El nombre de la empresa resume esa visión. Chain significa cadena en inglés. Una metáfora que refleja cómo los pequeños negocios pueden fortalecerse cuando trabajan conectados y cuentan con las herramientas adecuadas.
16 Junio 2026 · CLASEEMPRESARIAL