de dólares anuales( el equivalente al 9 % del PIB global). En contraste, las empresas que logran consolidar una fuerza laboral altamente comprometida registran un incremento del 23 % en su rentabilidad.
Sin embargo, la fricción tecnológica en el día a día frena este potencial. Una macroencuesta de la firma de investigación tecnológica Gartner revela una brecha de satisfacción alarmante: solo el 23 % de los trabajadores se encuentra completamente conforme con las aplicaciones y herramientas de software que su empresa les proporciona.
El mismo estudio demuestra que un empleado satisfecho con su ecosistema digital corporativo es tres veces más propenso a ser altamente productivo en comparación con uno frustrado por sistemas rígidos o aislados.
Frente a este escenario, Carla Mucharraz, Directora de Talento Humano de another para México, LATAM y Estados Unidos, comparte cuatro claves esenciales desglosadas en 6 recomendaciones estratégicas para transformar la experiencia del colaborador en un motor de retención y productividad:
Clave 1: Entornos digitales integrados( Evita la fatiga de plataformas)
1. Centralizar los ecosistemas de trabajo: El desgaste digital ocurre cuando un colaborador debe brincar entre múltiples aplicaciones distintas para reportar una sola tarea. Es indispensable consolidar la comunicación, las solicitudes de Recursos Humanos y el seguimiento de proyectos dentro de una plataforma centralizada.
2. Diseñar flujos con fricción cero: Las herramientas empresariales deben ser tan intuitivas como las aplicaciones de consumo que los empleados usan en su vida diaria. Si un proceso digital para revisar un beneficio o solicitar vacaciones requiere un manual complejo, el entorno está fallando.
Clave 2: Claridad y accesibilidad de la información
3. Democratizar el acceso al conocimiento: El aislamiento digital surge cuando los equipos no saben dónde encontrar las respuestas.
Construir repositorios de información claros, estructurados y accesibles para todos elimina los silos informativos y empodera al colaborador para tomar decisiones de forma autónoma.
Clave 3: Espacios para la colaboración y la conexión humana
4. Fomentar la interacción social orgánica: En modalidades de trabajo remotas o híbridas se pierden las interacciones casuales de pasillo. Diseñar canales digitales específicos y estructurados exclusivamente para el reconocimiento entre pares ayuda a tejer esa red invisible de confianza que sostiene a los equipos distribuidos.
5. Habilitar la escucha activa bidireccional: Un entorno plano solo emite comunicados de arriba hacia abajo. El verdadero compromiso requiere ventanillas digitales de retroalimentación en tiempo real( como encuestas de pulso ágiles) donde el colaborador compruebe que su voz impacta directamente en las decisiones de la organización.
CLASEEMPRESARIAL · Julio 2026 19