Una recuperación que todavía es desigual
El repunte constituye una noticia positiva, pero exige una lectura cuidadosa. Entre enero y abril de 2026, la inversión fija bruta todavía acumuló una contracción anual de 1 %. La inversión privada descendió 2.2 % y el gasto en maquinaria y equipo cayó 4.8 % durante el mismo periodo.
La recuperación, por tanto, no representa todavía una expansión generalizada del aparato productivo. La construcción residencial mostró un avance importante, mientras que la inversión en maquinaria de origen nacional continuó rezagada. Esto revela que buena parte del dinamismo depende de bienes importados y de proyectos que aún no necesariamente fortalecen a los proveedores mexicanos.
Para los empresarios, la señal es doble: el ciclo de inversión podría estar mejorando, pero la capacidad de capturar sus beneficios dependerá de productividad, integración de proveedores y acceso a financiamiento.
El Plan México entra en su fase decisiva
El gobierno federal presentó en mayo un paquete de acciones para acelerar proyectos privados y mixtos, simplificar autorizaciones y ofrecer plazos más claros a los inversionistas. Entre las medidas se encuentran una Oficina Presidencial para la Promoción de Inversiones, una ventanilla digital y procedimientos rápidos para proyectos considerados prioritarios.
El esquema contempla autorizaciones en 30 días para inversiones ubicadas en sectores estratégicos, Polos de Bienestar o proyectos superiores a 2,000 millones de pesos. Para otras iniciativas se estableció un plazo máximo de 90 días.
El diseño busca responder a uno de los principales reclamos del sector privado: la lentitud administrativa. No obstante, su éxito dependerá menos de los anuncios que de la coordinación entre dependencias, gobiernos estatales, municipios y organismos reguladores.
Energía e infraestructura: los límites del crecimiento
La disponibilidad de electricidad se mantiene como uno de los mayores desafíos para la expansión industrial. El Plan México proyecta incorporar 32 gigawatts de nueva capacidad eléctrica antes de 2030, pero las redes de transmisión crecieron únicamente 3.8 % entre 2018 y 2025, según el análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad.
Una empresa puede encontrar terreno, talento y acceso al mercado estadounidense, pero difícilmente concretará una inversión si no cuenta con energía confiable, agua, conectividad logística y certeza sobre los permisos. La competitividad comienza a medirse cada vez más por la capacidad de ejecutar proyectos completos, no solamente por ofrecer incentivos.
El T-MEC prolonga la incertidumbre
A este panorama se suma la negociación comercial con Estados Unidos. El representante comercial estadounidense señaló en julio que los acuerdos provisionales con México y Canadá podrían alcanzarse hacia finales de 2026, mientras que los asuntos más complejos— reglas de origen automotrices, estándares laborales y regulación ambiental— podrían extenderse hasta 2027.
Las conversaciones ocurren además bajo aranceles estadounidenses de 25 % a los automóviles y de 50 % al acero y aluminio procedentes de México y Canadá.
CLASEEMPRESARIAL · Agosto 2026 7