En el mundo
CREDIBILIDAD EN LAS RELACIONES PÚBLICAS
En algún momento, el éxito en relaciones públicas se volvió fácil de medir o al menos, fácil de explicar, más menciones, más alcance, más visibilidad.
Durante años, esa fue la métrica dominante: si una marca aparecía en suficientes lugares, se asumía que estaba ganando relevancia, pero algo cambió, no de forma abrupta, sino progresiva, casi imperceptible al inicio.
La saturación de mensajes, la velocidad de la información y, sobre todo, la creciente desconfianza hacia lo que se comunica comenzaron a erosionar esa lógica; hoy, estar en todas partes ya no garanti- za nada, de hecho, en muchos casos, puede significar lo contrario. Lo que emerge a partir de ese cambio es una redefinición profunda del valor de la comunicación. La visibilidad deja de ser un indicador suficiente y la credibilidad comienza a ocupar su lugar como métrica central. No porque el alcance haya perdido relevancia, sino porque ya no explica por sí solo el impacto real de una marca.
La diferencia ya no está en cuánto se dice, sino en qué tan sostenible es lo que se dice en el tiempo.
Este cambio está respaldado por una transformación más amplia en la relación entre marcas y audiencias, a su vez, el Global Gen Z and Millennial Survey de Deloitte revela que cerca del 60 % de los jóvenes evalúa a las marcas en función de su coherencia entre lo que dicen y lo que hacen, más que por su visibilidad o posicionamiento tradicional.
Esto implica que cada interacción cuenta: desde un comunicado hasta una respuesta en crisis, desde una declaración pública hasta una acción interna. Las audiencias no evalúan mensajes aislados, sino patrones de comportamiento. Y es en esos patrones donde se define la confianza.
10 Abril 2026 · CLASEEMPRESARIAL