Compostando podemos lograr tierra fértil para que nuestras plantas estén nutridas. Se recomienda para que las plantas no mueran, regarlas y dejarlas bajo a la luz del sol, pero en un lugar reparado.
Los alimentos que consumimos los seres humanos generalmente se obtienen de otros seres vivos, como la carne que viene del pollo, la leche que proviene de la vaca, o bien las hojas de una lechuga. Algunos seres vivos obtienen los alimentos a partir de otros organismos que consumen. Una leona, por ejemplo, puede cazar a una jirafa. Una jirafa, por su parte, se alimenta de las hojas de un árbol.
Todos los seres vivos necesitamos nutrirnos y podemos hacerlo de diferentes maneras, ellas son:
HETERÓTROFOS: son los que obtienen su alimento a partir de otros seres vivos, como nosotros. La forma en la que estos consiguen su alimento puede ser muy variada.
AUTÓTROFOS: son aquellos que fabrican su alimento. Es decir, no lo obtienen de otros seres vivos si no que lo elaboran utilizando materia prima del ambiente y la luz del sol, como el árbol.
Los hongos son HETERÓTROFOS. Sin embargo, ¡no ingieren otros seres vivos como lo hacen los leones! Lo que en realidad hacen es liberar sustancias digestivas sobre lo que van a consumir, por ejemplo, un tronco caído o un animal muerto. Y una vez que se transforma en una sustancia más sencilla, absorben los nutrientes. Por último, absorben los nutrientes directamente del ambiente.
Podemos encontrar algunos microorganismos AUTÓTROFOS, como las diatomeas, otros HETERÓTROFOS, como los paramecios, y algunos poseen ambos tipos de nutrición según las condiciones las cuales se encuentran, como las euglenas.