Ser en otro
La palabra toca al ego
y el ego se excita
la cercanía azuza las pieles
que abren sus poros a lo in-
tempestivo
las miradas cuchillas afiladas
electrizan el ambiente
y la imaginación
quita los cerrojos
Entonces quizás
una lengua
de humedad viscosa y dulce
unas manos ciegas
quizás
que se entregan
en frenética búsqueda
como huyendo del fuego
que ellas mismas avivan
sabor a sal
que acrecienta la sed
y una corporeidad como de
humo
quizás
en la que muslos espaldas
dedos estómagos
fundidos en una sola masa
furiosa
rabiosa
que muerde arranca trastoca
la respiración entrecortada
acelera el ritmo
con el que la masa danza
la razón cede
y el deseo aúlla
hasta explotar por la boca
para ser devorado
por el vacío
de los cuerpos que se
abisman
a dejar de ser
para ser en otro.
La palabra toca al ego
y el ego tiembla…