Erótica
erótica tu prisa
escupiendo suaves labios blancos
por toda la alfombra.
erótica tu prosa,
salivada entre las heces de la voz.
te entreveo esparciendo
todos los huesos por la cama
se abren las puertas,
volviéndote
(des)composición grotesca.
los ojos entre la música,
un par de pestañas largas
y los dedos hundidos
contra la madera, entre flores y gusanos.
erótica tu risa depravada y descomprimida
erótica la lengua entre los dientes
disparando siempre uno más.
erótico el deseo, chiquitito y apretado
de soltar esta carne que aborrezco
y relamer en tus pelos blandos
el frío hueco de tu sonrisa
de (en)sueño.