Chubasco en Primavera N° 09 | Page 50

eso empecé a pensar que cantar a capella, que no es lo que hago en el "Boca de buzón" casi. Pero mis presentaciones individuales, lo que hago en general, es cantar un acápite, hago un acápite cantado de lo que se me ocurra que creo va con el poema y después hago el poema. Y nada, a mí me liberó mucho la idea de poder hacer eso... fue Susy, en realidad fue Susy la que me dijo que se podía hacer. Qué valor también, ¿no? Ella la ve a Susy y dice "yo también puedo hacer esto", no, no fue así, fue con mucho más respeto. Pero me pareció que durante muchos años yo estuve medio conflict- uada por no haber hecho la carrera de música o por no haber como ido a fondo con lo que al principio parecía una inclinación natural hacia la música o una inclinación natural a la literatura, o al teatro y nunca terminar, y nunca ir hacia ningún lado. Y no poder decirte "soy actriz" o "soy poeta" o "soy qué carajo". Y con este laburo que me armé en mi cabeza me quedo más tranquila porque puedo usar todas esas cosas. Yo encima canto a capella, ¿qué es eso? Es lo mismo... solo arrastro más las palabras pero es exactamente lo mismo: es un poema. Es lo mismo. Para mí, por lo menos. J: Hoy en día es como complicado encontrar a alguien, hasta en la Academia, que no te reconozca que una canción de Spinetta es un poema. La poesía está reconocida. M: Con Spinetta, sí. S: Con Spinetta y, bueno... con algunos otros autores. Bob Dylan que, bueno... el Nobel. M: Y ahí está la gente de la literatura diciendo "ese hombre no hace literatura". J: Siempre está, siempre hay un par que te lo van a tirar, pero bueno. Creo que en ciertos ambientes la canción está reconocida como un poema. Pero quizás no tiene tanta, esta parte... de la narrativa. Porque claramente está la narrativa. Y en ciertas canciones, la narrativa está muy clara. Hay canciones que cuentan historias y las pueden contar de manera poética como cualquier buena narrativa, pero está ahí pre- sente. Quizás también es un movimiento más del under, la relación que hacía un poco es... Rodrigo cantaba canciones que eran narrativa. M: Absolutamente. J: "840" básicamente es un conjunto de cuentos. Pero nada, un poco jugar con esto y me parece que es relacionable con esto que estabas diciendo vos. Lo que vos contás tiene claramente un punto narrativo. Aunque está tu poesía y las canciones también. Hay un vínculo, me parece, grande entre todos esos puntos que vos vas nombrando. M: Pero el único punto en realidad es raro, porque el punto de análisis abarca un montón de cosas de las que yo no sé nada. Entonces cuan- do yo me pongo a discutir o a conversar, mejor dicho,con gente sobre cuáles son los elementos que componen lo que hacemos o cuáles son las diferencias o las similitudes entre las distintas ramas del arte y qué se yo... yo tengo muy pocos elementos intelectuales para tener esa conversación, no es tu caso. Pero si vos mirás Facebook, hay conversa- ciones medio mala leche sobre qué es lo que debería hacer o qué es lo que no debería hacer, que son las que no me enganchan porque como, honestamente, no tengo argumentos... Es como si para conversar de algo yo tuviera que andar en bici. Soy malísima andando en bici, me entendés, no puedo. Me parece que hay dos puntos de referencia con respecto a eso que son: el punto de emisión, o sea, la intención con lo que yo hago lo que hago y el punto de recepción. Yo no me aprovecho de la palabra "poesía" para vender mi espectáculo, no me aprovecho de la palabra "música" para vender mi espectáculo, y no me aprovecho de la palabra "humor" para vender mi espectáculo, no me aprovecho de la palabra "feminismo" para vender mi espectáculo. Yo hago mi espectáculo. De ahí a que tenga todos esos elementos y que alguien la pase bien miran- do todos eso al mismo tiempo y no se conflictúe con cómo se llama lo que hago, creo que ese es mi logro. Porque las fronteras entre esas cosas de las que estás hablando, son fronteras que están seteadas periodísticamente para poder hablar de