Chubasco en Primavera N° 09 | Page 44

visto a los videos mil veces, me veo porque me corrijo y agrego cosas que se me ocurren. No lo hago con el Boca de Buzón porque no me qui- ero quemar la cabeza, porque es algo muy divertido y no quiero. Pero los otros los vi mil veces, para saber donde desafino, todo. Para estudi- ar, porque yo no voy al colegio así que es la única manera que tengo. Pero verlos para elegir uno que diga "Este reúne las cualidades" no. Ahí es cuando odio Youtube, pero por otro lado Youtube es una fuente infinita de satisfacciones. Me odio a mí en Youtube. Ahí está. J: En el Boca de Buzón que fuimos, me compré el libro, el de "Mucha- cho". Bueno, el soporte del libro es absolutamente distinto, y vos lo laburaste para transformarlo. M: Lo despojé. J: Claro, lo despojaste como texto porque de hecho se lo he mostrado a gente y lo primero es "No tiene mayúscula". M: No... claro. Eso es de especial, porque soy especial. J: Pero al mismo tiempo, tenías que encontrar alguna forma de que se note que es un texto que nació para ser leído. ¿Vos primero lo hacés texto? ¿Escribís tus monólogos? M: Depende cuál. Ha ocurrido que en un arranque de inspiración escribí todo. Hay muchos textos que son escritos. Hay otro montón que fueron ideas, que puse en un papel y que improvisé hasta que salió en el orden que yo quería, como yo quería. Y hay otros, por ejemplo el de la car- tuchera que habrán visto, que, de hecho creo que ese día fue de las mejores "cartucheras" que hubo. La cartuchera no fue así ni en pedo, solo conté la anécdota, punto. Una vez, en vivo, la conté y después me di cuenta que estaba hablando del capitalismo, y a partir de ahí hice el trabajo fino de pensar cuales son las palabras correctas. En general con los textos escribo un vómito líquido ridículo que no sirve para nada, de ideas que se conectan unas con otras y después empiezo a pensar cuál es la columna vertebral de eso. De qué otra cosa está hablando eso, y a partir de ahí selecciono las palabras que van con eso. Me pongo obje- tivos claros. Por ejemplo en el de la cartuchera, soy yo, hablando como yo, siendo esa nena perdedora que nunca dejé de ser. Y sí, claro, "Cam- bió el paradigma". Lo digo como si lo dijera ahora, como a una amiga llorando, "Cambió el paradigma y no me di cuenta". Así que hay algunos textos que empiezan en el papel y saltan a la oralidad porque no me la banco, otros que son exclusivamente en papel y por eso los leo porque no puedo improvisarlos, no quiero salir de ese marco. "Me cago en el formato" es lo que podés poner. No como título, te lo pido por favor porque después... Me acuerdo de un diario en el que salía diciendo algo como “‘No sé de la pija’ - Mariana Bugallo”. Y era como, ¿Dale boludo eso ponés? (risas) S: Pensaba en el cómo está presentado, esto de la falta de mayúsculas y la poca puntuación, para amasarlo mientras lo vas leyendo. El texto no tiene “instrucciones” para leerlo, vos lo reinventas todo el tiempo mientras lo vas leyendo. Esto de "Esa fue la mejor cartuchera". M: Pero ves, es que es muy distinto, si hago la cartuchera con un vaso de whisky en la mano cambió absolutamente todo. El otro día me olvidé de dejar el vaso y salió una cosa medio melanco, del profesor Skinner recordando Vietnam. Si yo hubiese estado el último año escribiendo, quizás sería distinto. Pero como no, esos son los textos que tengo, al margen del nivel de creatividad que le ponemos a lo que pasa entre texto y texto. Necesito que cambie, las palabras, la dinámica, el origen o la emoción desde la que viene. Además de que yo voy distinta, y desde ahí salen los textos. Yo estaba muy cagada en las patas con el libro, porque respeto mucho a la gente que escribe para ser leída en un parque, la capacidad que tiene la gente de convenir o de convocar esos sentimientos, en alguien que agarra el texto frío. Porque yo leo muchísimo, entonces ya sé que puede pasar. Pero justo estos textos no son textos que fueron escritos para eso en su mayoría. Y me pareció que lo mejor que pude hacer es que fuese un souvenir. Algo que voy a distribuir yo y edité yo con Clara Inés que me corrigió, y Germán, o sea, con un equipo de gente copada que sabe hacer cosas. Pero la idea es "Metele vos todo lo que creas que puede llegar a tener el texto, y si ya