Chubasco en Primavera N° 09 | Page 40

(Pausa) J: Fuimos juntos al anteúltimo Boca de buzón. M: Yo te debo haber visto. J: Estábamos muy al fondo. M: Pero yo voy al camarín todo el tiempo, porque no me puedo quedar quieta. Claro, muy al fondo, tienen que venir más temprano. S: Es que llegamos temprano, pero colgamos y terminamos entrando tarde. M: Se aprende, en el Boca de Buzón se aprende a ubicarse. J: Igual estuvo muy bueno. Cogoteamos un poco y vimos. Yo en particu- lar te había visto anteriormente, no en Boca de Buzón sino en Youtube, que es una gran herramienta de difusión, y en filo. M: ¿Con Diana? ¿Cuando fuimos con Paula a lo de Diana? J: Sí. M: Que grande. J: Estaba ahí en el patio, leyendo con mucho tiempo hasta una clase, y escuché "Che, hay un par de personas cantando en un aula" y bueno, subí. M: Pero no estabas haciendo el seminario. J: No, no estaba haciendo para nada el seminario, escuché una guitarra y dije "Bueno, estoy acá y puedo ir a escuchar." Y bueno, de ahí a You- tube y todo lo demás. S: Y en algún momento me dijo "Che, hay dos pibas que hacen cosas pi- olas y hay que ir a verlas" y pasó, porque al ser una vez al mes siempre algo sucedía, pero eventualmente llegamos. Tampoco me supo explicar muy bien qué era lo que hacían. Nadie lo sabía. M: Nosotras no tenemos una manera de explicarlo. El otro día hubo una especie de controversia, yo no miro mucho facebook... yo no miro mucho nada, porque soy medio ermitaña, y vi una especie de contro- versia de nuevo en facebook. Tengo gente que no conozco, no por fa- mosa, sino porque soy un desastre. Hay gente que tiene listas. Yo acep- to y digo “verá el flyer donde laburo”. Bueno, la cuestión es que había una de esas controversias muy viejas de si lo que hago yo, o lo que hace gente con la que estoy conectada, se puede llamar poesía, o es teatro, o qué sé yo. Una conversación que me resulta muy vetusta, ya a esta altura del partido, lo de los nombres. Nos vamos a morir, en cincuenta años no va a haber glaciares y estamos diciendo estas pelotudeces. Y estuve también haciendo un currículum, donde tenés que poner qué es lo que hacés, encasillar, que es todo una mierda. Bueno, no una mierda, hay gente que encuentra paz en esas definiciones, y me parece súper, está re bien, pero a mí me genera un cortocircuito en el cerebro... ¿Yo qué sé qué hago? Porque siempre estoy ofendiendo a alguien. Yo ya sé como es el oficio del actor, lo conozco, y no puedo de- cir que soy actriz, porque conozco ese oficio. Pero también el oficio del artista conceptual performático y tampoco puedo decir que hago eso, y al mismo tiempo si. Y conozco el oficio del poeta, y no escribo para que la gente se siente en un parque, pero también escribo, ¿entonces? No decimos bien qué es lo que hacemos. Porque en realidad lo que creemos con Paula (al margen de que sus canciones han sido laburadas con el mayor de los oficios de música, y mis textos con el mayor compromiso con la palabra) es que lo que está bueno del Boca de Buzón es la gilada que decimos entre cosa y cosa con ella. J: Si, estoy de acuerdo, es más que sentarse a escucharlas y verlas. Hay un contrato más, de intimidad.