Desnúdame
Desnúdame
Lentamente,
pero primero
agárrame fuerte
tócame con tus manos
que las yemas de
tus dedos
presionen contra mi piel
contra mis muslos.
Súbeme la falda
con una caricia inapropiada
pidiéndome permiso
a besos,
mordiéndome
todo el cuello
así, tironeando muy, muy suave
rompiendo el silencio
con el sonido de tu jadeo
de tu respiración contra mi cuello.
Dime, con tus labios
pegados al lóbulo de mi oreja
que me quieres,
no,
que me deseas
sí, así:
te deseo
estirando la e
te deseo.
Sujetándome por la cintura
te deseo
presionándome con tu cuerpo
te deseo
bajando tus manos hasta mis caderas
te deseo decime
y arrebátame el aliento
con un beso, con el jugar de tu lengua
que se enrueda con la mía
chocándose, encontrándose.
Arrincóname contra la pared,
presiona tu pelvis contra la mía
déjame jadeante
robándome el aliento a besos
Y recién ahí dígnate
a desnudarme
prenda
por
prenda
mientras a susurros
entre respiraciones entrecortadas
entre besos rabiosos
me dices
te deseo.