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Menú estándar 2
DESAYUNO: Un vaso de yogurth líquido con galletas
tipo María.
MEDIA MAÑANA: Bocadillo de pan integral con que-
so, aguacate y jitomate.
COMIDA: Un bol de sopa fría de jitomate y ensala-
da de pasta con pimiento, lechuga, champiñones,
pollo cocido y melón .
MERIENDA: Un yogurth natural con cereales y
granola.
CENA: Ejotes verdes con papas y pescado al horno
con jitomate y de postre melón o manzana cocida.
Refrescos, helados y otras chucherías.
Lo ideal es realizar cinco comidas al día que per-
mitan mantener unos buenos niveles de glucosa en
sangre. Es importante que cada 3-4 horas puedan
hacer una ingesta.
El hecho de que haya descontrol horario en las co-
midas se traducirá, seguramente, en la falta de in-
gesta de alimentos importantes como la fruta o los
lácteos que se puedan comer normalmente entre
horas.
Sin embargo, no es tan importante seguir un orden
en las comidas. Lo importante es comer cuando se
tiene hambre y priorizar alimentos saludables siem-
pre (verdura, fruta, legumbres, frutos secos, cerea-
les integrales y proteínas).
Si los niños se van a dormir muy tarde y no tienen
un horario para levantarse, provocará que se levan-
ten más tarde, quizás no desayunen y así, se reduz-
ca el aporte de nutrientes importantes diarios.
Otras recomendaciones.
El verano puede disparar los antojos de los niños
pero, ¿cuándo debemos decirles “no” a un helado?
El límite está en tener claro que no son alimentos
que se deban consumir habitualmente ni que nues-
tro cuerpo necesite, por lo tanto, cuanto menos se
consuman, mejor. Lo ideal sería dejarlos para cele-
braciones, pero de pronto una salida a pasear y a
tomar un helado no pasa nada. Lo importante es
mantener unos hábitos saludables de alimentación
durante todo el año y procurar que los desórdenes
lógicos de estas fechas no repercutan de manera
negativa sobre la nutrición de los más pequeños.
Habrá que tener en cuenta que los helados, refres-
cos y platos precocinados o preparados con ele-
vadas cantidades de grasas saturadas deberán ser
consumidos de forma esporádica y no diariamente.
Lo importante es seguir manteniendo los hábitos
correctos y la frecuencia de consumo de frutas, ver-
duras y lácteos.
Horarios.
¿Cuándo tienen que comer los niños? ¿Podemos
permitir que cenen muy tarde o coman entre ho-
ras? Respecto a este tema, cada experto tiene su
criterio.
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Informes
Concientizar a los más pequeños de la importancia
de llevar una alimentación correcta sentará las ba-
ses de su aprendizaje gastronómico y evitará que,
en el futuro, desarrollen conductas insanas que les
conduzcan a enfermedades como la diabetes o ten-
gan obesidad.
Como explican los expertos el verano puede ser un
buen momento para que los niños cocinen y com-
pren con sus padres. El simple hecho de cocinar,
ver como son los alimentos, les crea una curiosidad
para probar nuevos. Por supuesto, el ejemplo que
les damos es muy importante y el hecho de no tener
productos poco saludables en casa, también.
También se aconseja preparar platos apetitosos
para motivarles y dejarles participar en la cocina, es
una manera de que vean la importancia de una bue-
na alimentación en su salud.
También es sumamente importante que los niños
realicen actividades físicas en verano y que no pa-
sen demasiadas horas delante del televisor. El ejer-
cicio les ayudará a llevar un ritmo de horarios más
regular y a tener más vitalidad.
Como último consejo, se señala que el desayuno es
imprescindible. Aunque los niños se suelen levan-
tar más tarde y más inapetentes por el calor, es de
vital importancia el aporte calórico y vitamínico del
desayuno para que puedan iniciar un día lleno de
actividad.
¡¡FELICES VACACIONES!!
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