Porque serás testigo suyo ante todos los hom-
bres de lo que has visto y oído. MaAseh Shli-
chim/Hechos 22:15
Y nosotros hemos visto y testificamos que el
Padre ha enviado al Hijo para ser Salvador del
mundo. Yohanan Alef/1 Yohanan/Juan 4:14
¿Cuánto tiempo dura la luz de una vela? Obviamente,
hasta que la vela se consuma. Pero si con ella encen-
demos otra, la luz duplicará su intensidad. ¿Disminuirá
la luz de la primera vela por haber encendido la segun-
da? Claro que no. ¿Qué pasaría si usáramos la segunda
vela para encender una tercera? ¿Acaso disminuirá la
luz de la segunda? Ciertamente que no disminuirá. La
luz de cada vela durará hasta que dicha vela se haya
consumido. Pero cuando la primera vela se apague, la
segunda todavía permanecerá encendida, y cuando
esta se consuma, la tercera continuará alumbrando. Lo
mismo sucederá si encendemos diez, cien o mil velas;
la luz nunca se apagará. Este ejemplo es una ilustra-
ción del testimonio de la asamblea de creyentes.
Cuando el Hijo de Elohim estuvo en la tierra, Él encen-
dió la primera vela, y desde entonces se han encendido
más velas, una tras otra. Durante diecinueve siglos, la
asamblea de creyentes ha brillado como el resplandor
de las velas. Cuando una vela se consume, otra ha co-
menzado a brillar en su lugar, y este proceso continúa
aún en nuestros días, pues de la misma manera en que
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la salvación jamás se ha detenido, el fulgor de la
asamblea de creyentes nunca ha cesado de brillar en la
tierra. Algunos encendieron diez velas, otros cien, pero
las velas se han venido encendiendo una tras otra, sin
interrupción, y la luz continúa resplandeciendo.
HERMANOS Y HERMANAS, AJIM Y AJOTIS,
¿DESEAN QUE SU LUZ PERDURE O DESE-
AN QUE ELLA SE APAGUE CUANDO SU
VELA SE HAYA CONSUMIDO? AQUEL QUE
NOS ENCENDIÓ, LO HIZO CON LA EXPEC-
TATIVA DE QUE LA LUZ NO SE EXTIN-
GUIERA AL FINALIZAR NUESTRO CURSO
SOBRE LA TIERRA. TODO CREYENTE DEBE
ESFORZARSE AL MÁXIMO POR HACER QUE
OT