CBC 06 - Consagración y Separación | Page 3

¿O no saben que su cuerpo es templo del espíri- tu de santidad que mora en ustedes y que reci- bieron de Elohim, y que ustedes no son suyos? Pues los han comprado por un precio; por eso, glorifiquen a Elohim en su cuerpo. Qorintiyim Alef/1 Corintios 6:19-20 El amor del Mashíaj nos impulsa, porque esta- mos convencidos de que uno murió por todos; por consiguiente, todos murieron. Y él murió por todos para que los que viven ya no vivan más para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Qorintiyim Bet/2 Corintios 5:14-15 La base de la consagración Después de que hemos nacido de nuevo, Elohim todavía tiene mucho que hacer en nuestras vidas, y el servicio que podemos rendirle a Él, es también abundante; sin embargo, esto requiere que le entreguemos completa- mente nuestras vidas. Si es verdad que Elohim requiere que le entreguemos nuestras vidas, ¿en qué se basa para exigir tal cosa? Las Escrituras nos muestran que la consagración se basa en el hecho de que fuimos comprados. En Qorintiyim Alef/1 Corintios se dice que fuimos comprados por pre- cio. Nuestra consagración se basa en la compra que Elohim hizo. Elohim nos compró nada menos que con la sangre que Su amado Hijo derramó en el madero. La sangre preciosa fue el precio que Elohim pagó para 3 comprarnos y hacernos Su propiedad. EN VIRTUD DE TAL TRANSACCIÓN, NO ES EL MUNDO NI NOSOTROS LOS QUE TENEMOS LA AUTORIDAD SOBRE NUESTRAS VIDAS, SINO ELOHIM. Ante Sus ojos, nuestra consagración no es algo opcional, sino que tiene una base legal. Nosotros no tenemos más derecho sobre nuestra vida, es Él quien lo tiene, pues es Él quien lo adquirió al pagar el precio estipulado. Pero Él no sólo nos liberó de nuestro antiguo amo comprándonos, además de eso, nos sacó de la esclavi- tud Y NOS CONVIRTIÓ EN SUS HIJOS. Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Elohim envió a su Hijo, al nacer de mujer nació bajo condena legal, para que redimiera a los que estaban bajo condena legal, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Y por cuanto ustedes son hijos, Elohim envió a nuestros co- razones el espíritu de su Hijo, que clama: “Ab- ba” (Padre). Así que ya no eres más esclavo, sino hijo; y si hijo, también eres heredero por voluntad de Elohim. GalutYah/Gálatas 4:4-7 EL ESCLAVO OBEDECE A SU AMO PORQUE ES SU DEBER, PERO EL HIJO LO OBEDECE PORQUE LO AMA. ¡CUÁNTO MÁS UN ESCLAVO LIBERADO QUE ES ADOPTADO COMO HIJO DEBERÍA OBEDECER POR AMOR! Debemos conocer estos fundamentos de manera que afecte nuestra vida diaria. Cada vez que ocurra algo que nos lleve a discutir con Elohim, debemos arrodi- llarnos ante Él y decir: "Abba Yahweh, soy el esclavo