Catálogo II Certamen de fotografía Signo editores Photo Catálogo II Certamen de fotografía Signo editores | Page 7

ESTÉTICA, DELIRIO Y FANTASÍA Pilar García Merino
10
La fotografía es el documento visual más valioso para comprender el mundo actual, pero se hace indispensable instituir un método y una teoría que ayuden a entender y disfrutar de aquello que sus autores pretenden expresar en el resultado final de su trabajo.
La representación sublime de las fantasías y de las ensoñaciones sería descubrir las verdades artísticas que contiene su discurso creativo y, de esta manera, poder formar parte de este delirio.
En la asentada obra fotográfica de Pilar García Merino volvemos a encontrar las mismas inquietudes y preocupaciones de sus primeros trabajos, pero con una huella más profunda y rigurosa; la utopía, la quimera, la entelequia o la ilusión comparten escenario con otras emociones no tan atractivas como la soledad, el miedo, la tristeza o la angustia. El que estas preocupaciones, tan antiguas como la propia historia del hombre, sean el escenario del trabajo de Pilar García Merino me llevan invariablemente a revelar la verdadera profundidad e interés de sus trabajos que, además, tienen la virtud de poseer una calidad plástica y técnica de primer orden.
La actividad creadora es una especie de alucinación, y en muchos casos encuentra su esencia en los propios sueños de la noche, en las fantasías encaminadas a una meta, o asociadas a contextos que responden a ciertas simbologías y analogías.
Las quimeras en estado de desvelo se denominan ensoñaciones, y tienen la característica de combinar ideas en estado de creación, una faceta que domina con soltura y desparpajo Pilar García Merino.
No hay una creación suya que no nos invite a soñar y a imaginar, que no consiga el verdadero anhelo de un autor, motivarnos y atraer nuestra atención a través de una forma de expresión tan deslumbrante como la fotografía.
La eliminación del color es otro elemento fundamental en las obras de Pilar, una circunstancia que proporciona una atmósfera especial, más serena y onírica, y que aumenta de manera primordial el interés por sus escenarios construidos e interpretados con sutileza y minuciosidad en la soledad de su estudio.
Las fotografías de Pilar García Merino tratan de historias inventadas o – por qué no- verdaderas, historias de su infancia y juventud, divertidas o trágicas. Por tanto, en cierto sentido, podría considerarse que no son cuentos de hadas sino relatos de ficción con rasgos de realidad.
Una ficción que es el denominador común en su estética, y que sigue llenando de fantasía y de excelentes imágenes sus delirios y su tiempo.
José María Díaz-Maroto
11