Catequesis en Familia | Página 26

Las relaciones sexuales Procrear es colaborar en la creación de una nueva y singular persona humana, única e irrepetible. Procrear es una gran posibilidad que implica una gran responsabilidad. Relación sexual natural es la unión genital entre un varón y una mujer. Desde el punto de vista físico, implica la penetración del pene del varón con depósito de semen en la vagina de la mujer. Expresa el amor verdadero cuando involucra a toda la persona. Cuando se reduce a una unión de cuerpos se trata de un "uso" del otro y a veces de un "abuso". Cuando sólo se busca placer, se reduce a la persona a su cuerpo, se la utiliza como si fuese una cosa y no se expresa amor. En una relación sexual amorosa y personal ambos se dan por completo y se reciben enteramente. Los cuerpos diferentes del varón y de la mujer son la muestra más evidente de la complementariedad entre ambos. Las relaciones sexuales pierden su significado y sentido pleno cuando carecen de compromiso exclusivo y permanente, como sucede entre adolescentes, solteros, o entre quienes instrumentalizan a otra persona. Las relaciones sexuales tienen consecuencias. Éstas serán favorables o desfavorables según las circunstancias en que se realizan. Ante las propuestas permanentes de iniciación sexual de los adolescentes es preciso mostrarles que es posible vivir la abstinencia sexual y remarcar sus beneficios. Los jóvenes que ya tienen una vida sexual activa deberían saber que es posible dejar de tener relaciones sexuales. Se requiere reflexión, decisión y una estrategia adecuada para lograr el objetivo. Las grandes ventajas de esperar Muchas veces los jóvenes creen que están plenamente enamorados, creen que es para siempre, creen que son responsables, creen que no "usan"a la otra persona. Si estuviesen dadas todas esas condiciones, un adolescente estaría capacitado para dar un paso más: casarse. Si no están en condiciones para el matrimonio, es que no están maduros, entonces la abstinencia colaborará con su desarrollo. Es conveniente que los padres expliquen a sus hijos púberes y adolescentes que las relaciones sexuales son naturales y placenteras; que están pensadas para expresar, cuando sean mayores, un amor de entrega total, para ser feliz con su cónyuge y para engendrar a sus hijos. Su sentido está en salir de uno mismo para ir al encuentro del otro. Por ello, para poder, en el futuro, darse del todo, necesitan aprender a controlar el impulso sexual. Hay que saber esperar. Ese saber esperar es una virtud que implica autoconocimiento, autogobierno y autoestima. 26 La abstinencia es la renuncia voluntaria de complacer un deseo o un apetito de ciertas actividades corporales. Un joven puede renunciar al alcohol a las drogas, al sexo fuera del matrimonio, y todo ello no "daña su salud" sino todo lo contrario: la fortalece y le otorga seguridad. La sexualidad es como una roja rosa perfecta. La flor huele bonito y es preciosa. Pero, si se da la rosa de un pétalo a la vez, nadie podrá saber de su belleza. Sin embargo, si se mantiene la rosa completa hasta dársela a una persona muy especial, será un regalo maravilloso... y tendrá un gran significado para esa persona. Nuestra sexualidad es como ese regalo.... que la rosa sea perfecta. Pensar en abstenerse no es una realidad pasada de moda.