Conocer para educar
Los padres han de conocer los riesgos a los que están expuestos los adolescentes, de
esa manera podrán estar en mejores condiciones para ayudarlos a que los detecten y los
prevengan.
Será importante que elaboren estrategias que les permitan actuar en forma
adecuada. Por ejemplo, cómo hacer frente a la invitación a consumir alcohol o cómo
responder ante las modas del sexo fácil.
Los padres tienen la posibilidad de formarse a partir de buenas lecturas, cursos para
padres y videos educativos. Es una tendencia que ha crecido en los últimos años y
constituye una ayuda a la hora de educar. De esa forma se está en mejores condiciones
para enfrentar los desafíos que presenta la sociedad actual.
Alcohol y drogas
Muchas veces el alcohol es la
puerta a las drogas y al sexo
promiscuo. La noche del "no me
acuerdo" es lo peor que puede
pasarles, y de eso no se sale fácilmente. El exceso de alcohol
produce pérdida de libertad,
pero no de responsabilidad.
El alcohol es un flagelo que ha ganado la noche de
nuestros adolescentes. Para luchar contra el consumo de
alcohol en la adolescencia es necesario ante todo
reconocer que muchos adolescentes beben en exceso.
Los adolescentes, por inseguridad y curiosidad, buscan los
aparentes beneficios del alcohol, la desinhibición que les
ayuda para socializar y divertirse. A esta edad, los chicos
se sienten omnipotentes y creen que podrán parar de
Evitemos a nuestros hijos perder
beber cuando ellos lo decidan. Nada más alejado de la
la salud y la vida, fortaleciendo
realidad.
su carácter desde temprano.
Son frecuentes las noticias que se refieren a las
consecuencias del consumo de alcohol: comas alcohólicos,
El adolescente necesita límites y
accidentes de tránsito, violencia, desórdenes en la vía
normas precisas. Eso le dará un
pública. Varones y mujeres consumen por igual pero las
marco de comportamiento claro
mujeres son más sensibles a la acción del alcohol porque
y le brindará seguridad. Los
su metabolismo hepático es diferente.
padres debemos estar atentos,
En cuanto a las drogas, su consumo se debe a muchas
detectar precozmente estos
causas. Hoy, entre algunos chicos, erróneamente, el
comportamientos y estar
"porro" perdió la categoría de droga. "Es sólo un porrito,
dispuestos a actuar.
no me drogo", suelen decir algunos. Cuando se extiende
entre los jóvenes una idea errónea, como que "el porro no
es una droga", se pierde la noción del daño que puede causar.
Es necesario informarlos sobre los efectos nocivos de la droga. Muchas veces la
combinación de alcohol y drogas suele resultar nefasta. Y cuando se convierte en una
costumbre, no pueden pensar en divertirse si no consumen.
Tanto alcohol como drogas son temas difíciles de abordar y de solucionar. Es importante
trabajar a partir del conocimiento de los hijos y de la realidad. Los padres deberían abrir
espacios de diálogo con el objetivo de que sus hijos reconozcan los riesgos a los que están
expuestos y elaboren alguna estrategia de manejo de estas situaciones.
La noche del "no me acuerdo"
Sol visitó al ginecólogo y le preguntó si podía hacerle unos test de embarazo porque había amanecido
en un lugar desconocido y no se acordaba qué había pasado aquella noche. El ginecólogo le informó
que además de un test de embarazo debía hacerse estudios y quedar en contacto varios meses para
descartar sida, vph, clamidia y otro tipo de ITS. La noche del "no me acuerdo" es lo más triste
que puede pasarle a nuestros hijos. El autogobierno, la autoestima y la conciencia de su
dignidad son aspectos esenciales a desarrollar en nuestros hijos.
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