Canfield Jack - Chocolate Caliente Para El Alma Jun. 2016 | Page 233

¿Qué pasaría si a los cuarenta y seis años sufriera quemaduras que lo dejaran irreconocible en un terrible accidente de moto y cuatro años después quedara paralizado de la cintura para abajo en un accidente de avión? ¿Se imagina convirtiéndose luego en millonario, orador público respetado, feliz recién casado y empresario de éxito? ¿Se ve haciendo rafting? ¿Volando en planeador? ¿Presentándose como candidato político? W. Mitchell hizo todas estas cosas y más después de dos horribles accidentes que le dejaron la cara como un patchwork de diferentes colores de pieles, las manos sin dedos y las piernas flacas e inmóviles en una silla de ruedas. Las dieciséis operaciones que soportó Mitchell después del accidente de moto que le quemó más del sesenta y cinco por ciento del cuerpo, lo dejaron imposibilitado de tomar un tenedor, marcar un número de teléfono o ir al baño sin ayuda. Pero Mitchell, ex infante de marina, nunca se sintió derrotado. “Estoy al mando de mi nave espacial. Yo subo o bajo. Soy libre de ver esta situación como un revés o un punto de partida”, decía. A los seis meses, estaba piloteando nuevamente un avión. Mitchell se compró una casa victoriana en Colorado, algunas propiedades inmobiliarias, un avión y un bar. Más adelante, formó un equipo con dos amigos y fundó una empresa de estufas a leña que llegó a ser la