canciones de hielo y fuego Cancion de hielo y fuego 1 | Page 77
literatura fantástica
Juego de tronos
—Ya he hecho por Bran todo lo que he podido —dijo Catelyn poniéndole una mano vendada
en el hombro—. Ahora su vida esta en manos de los dioses, y en las del maestre Luwin. Tú mismo me
lo has dicho, Robb, tengo que pensar en el resto de mis hijos.
—Necesitaréis una buena escolta, mi señora —dijo Theon.
—Enviaré a Hal con un pelotón de guardias —señaló Robb.
—No —replicó Catelyn—. Un grupo numeroso llamaría la atención, y es lo que menos nos
interesa. No quiero que los Lannister sepan que me dirijo hacia allí.
—Mi señora, al menos permitid que os acompañe yo —suplicó Ser Rodrik—. Una mujer no
debe viajar sola por el camino real, es peligroso.
—No pienso ir por el camino real. —Meditó un instante y asintió—. Dos jinetes pueden ir tan
deprisa como uno, y sin duda más que una columna larga que además tenga que mantenerse al ritmo
de los carromatos. Agradeceré vuestra compañía, Ser Rodrik. Seguiremos el Cuchillo Blanco hasta el
mar, y allí alquilaremos un barco en Puerto Blanco. Con un poco de suerte, caballos descansados y
vientos favorables, llegaremos a Desembarco del Rey mucho antes que Ned y los Lannister.
«Y entonces —pensó—, que sea lo que los dioses quieran».
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