canciones de hielo y fuego Cancion de hielo y fuego 1 | Seite 325
literatura fantástica
Juego de tronos
—Por eso no temáis, Lady Stark —resonó la voz grave del Gran Jon—. Invernalia está a
salvo. Pronto le meteremos la espada por el culo a Tywin Lannister, disculpad la expresión, e iremos a
la Fortaleza Roja para liberar a Ned.
—Mi señora, con vuestro permiso, quisiera haceros una pregunta.
Roose Bolton, señor de Fuerte Terror, tenía la voz aguda y débil, Pero siempre que hablaba
hombres más corpulentos que él guardaban silencio para escuchar. Tenía unos ojos curiosamente
claros, casi desco-loridos, y su mirada resultaba incómoda—. Se dice que tenéis prisionero al hijo
enano de Lord Tywin. ¿Lo habéis traído con vos? Sería un rehén excepcional.
—Tyrion Lannister estuvo en mi poder, pero ya no lo está —tuvo que admitir Catelyn. La
noticia fue recibida con exclamaciones de consternación—. A mí tampoco me satisface esto, mis
señores. Los dioses consideraron oportuno liberarlo, con cierta ayuda de mi estúpida hermana.
Sabía que no debía mostrar su desprecio con tanta franqueza, pero la salida del Nido de
Águilas no había sido grata en modo alguno. Se había ofrecido a llevarse a Lord Robert como pupilo a
Invernalia unos cuantos años. Incluso se atrevió a sugerir que le sentaría bien estar en compañía de
otros niños. El estallido de ira de Lysa fue horrible.
—Aunque seas mi hermana —rugió—, si intentas arrebatarme a mi hijo, saldrás por la Puerta
de la Luna. —Después de aquello no volvieron a intercambiar palabra.
Los señores ansiaban hacerle más preguntas, pero Catelyn alzó una mano.
—Habrá tiempo para todo esto más adelante, pero el viaje me ha dejado muy fatigada. Deseo
hablar a solas con mi hijo. Espero que me disculpéis, señores. —No les había dejado elección. Los
vasallos, siempre con el servicial Lord Hornwood a la cabeza, hicieron una reverencia y salieron de la
estancia—. Tú también, Theon —agregó al ver