buscando mis raices BUSCANDO MIS RAICES FINAL | Page 63
La guerra Hispano-marroquí de 1860 cambió radicalmente el mundo de los
tetuaníes. La pérdida de la guerra por el lado marroquí implicó la ocupación de la
ciudad por los españoles desde el 6 de febrero de 1860 hasta el 2 de mayo de 1862.
Constituyó un periodo de más de dos años, en el que la ciudad comenzó un cierto
desarrollo y en el cual los judíos, volvieron a la ciudad y colaboraron con los
españoles. La creación de la escuela de la Aliance Israelite Universelle fue la primera
escuela laica a la que entraron los judíos de la ciudad, Tetuán era una ciudad casi
costera, de casas blancas, con un buen clima, un pueblo de estructura española,
donde había iglesias, plazas y edificios antiguos. Las viviendas de los judíos y de los
no judíos eran viviendas coloniales, de edificios de máximo tres pisos con un patio
central y grandes ventanales, para los judíos había una judería, que se caracterizaba
por ser de calles estrechas de piedras. Mi abuela no vivió nunca en la judería.
En su colegio se cuidaban las reglas del kashrut, no se podía llevar comida no kosher
al colegio, los viernes salían más temprano por ser shabat. En esa época no existían
los Bat mitzva, si no los Bar mitzva, y se realizaban como en estos tiempos y se hacía
la ceremonia, el rezo y la fiesta. También tenían la costumbre de realizar la llamada
noche de Paño o Berberisca, que se hacía unos días antes de la boda religiosa, era
una costumbre de los judíos de Marruecos, y la novia se vestía con un traje muy
lujoso hecho de terciopelo negro o vino tinto según la región, era bordado en oro, y
en la cabeza se ponían un tocado con piedras semi preciosas, en esa ceremonia el
padre entregaba a su hija al novio acompañado por rezos y cánticos.
Unas de las comidas típicas que se comían en la casa de mi abuela eran: la
Adafina, el Cous Cous, esas comidas se hacían en eventos especiales, como Shabat,
Fiestas y Pascuas.