Arquitectura
LA CIUDAD QUE ABSORBE: cuando la arquitectura aprende a gestionar el agua
Las temperaturas extremas están obligando a replantear la arquitectura mexicana. Orientación, sombra, ventilación, vegetación y materiales dejan de ser decisiones estéticas para convertirse en factores de habitabilidad, rentabilidad y resiliencia.
Frente a ciudades que alternan entre escasez de agua y lluvias capaces de saturar el drenaje, una nueva generación de proyectos está modificando la relación entre arquitectura, suelo y paisaje. El objetivo ya no es únicamente desalojar el agua: es captarla, infiltrarla, almacenarla y convertirla en parte del diseño urbano.
Durante décadas, buena parte del desarrollo urbano moderno respondió a una lógica relativamente sencilla: impermeabilizar el suelo, conducir la lluvia hacia alcantarillas y retirarla de calles y edificios con la mayor rapidez posible. La expansión del concreto, el pavimento y las superficies impermeables hizo eficiente esa operación, pero también redujo la capaci-
6 BUENA VISTA