PIB en el inicio de año y los avances en el frente geopolítico permiten mantener unas perspectivas de crecimiento para 2026 en el entorno del 2,4 % anual, apoyadas en la
resiliencia de la demanda interna, aunque con riesgos relevantes asociados a la evolución del contexto energético.
Sector exterior
El sector exterior inició 2026 en un contexto condicionado por la debilidad de la demanda europea, el deterioro del entorno manufacturero y el aumento de la incertidumbre geopolítica. Según los datos de Contabilidad Nacional Trimestral, las exportaciones de bienes y servicios retrocedieron un 0,6 % trimestral en el 1T26, debido principalmente a la caída de las exportaciones de bienes(-2,0 %), mientras que los servicios continuaron mostrando una evolución favorable(+ 1,9 %). Las importaciones descendieron un 1,2 %, especialmente en bienes(-1,7 %), en línea con la debilidad observada en la inversión.
La información de comercio exterior de bienes de la Secretaría de Estado de Comercio ofrece una señal algo más favorable. Las
16 exportaciones españolas de bienes crecieron un 0,7 % interanual en el conjunto del primer trimestre, alcanzando los 96.506 millones de euros, aunque con una evolución claramente de menos a más. Mientras que enero y febrero registraron caídas interanuales del-2,9 % y-0,8 %, respectivamente, marzo mostró un avance del 5,1 %, compensando parcialmente el deterioro acumulado en los primeros meses del año. Por su parte, las importaciones aumentaron un 1,6 % interanual, lo que permitió una reducción del déficit comercial hasta los 4.372 millones de euros, favorecida tanto por la mejora del saldo energético como del no energético.
Por destinos, el comportamiento fue relativamente más favorable en Europa. Destacaron Italia, con un crecimiento de las