BOLETÍN INTERNACIONALIZACIÓN -Julio 2026-1 | Página 28

Economía española
La economía española mantuvo un tono sólido en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento del PIB del 0,6 % trimestral. Aunque supone una moderación respecto al avance del 0,8 % registrado en el trimestre anterior, la actividad continuó apoyándose en la fortaleza de la demanda interna, que aportó 0,5 pp al crecimiento trimestral.
El principal soporte siguió siendo el consumo privado, que avanzó un 0,6 % trimestral, respaldado por la evolución favorable de la renta de los hogares y unas condiciones financieras todavía relativamente favorables. Por su parte, el consumo público moderó su crecimiento hasta el 0,5 %. En contraste, la inversión mostró una clara pérdida de dinamismo y apenas creció un 0,1 % trimestral, frente al 1,6 % del trimestre previo. La desaceleración fue generalizada entre sus principales componentes: los bienes de equipo avanzaron un 0,5 %, afectados por la caída del material de transporte(-1,9 %), mientras que la construcción registró un
crecimiento muy moderado( 0,1 %), lastrada por el comportamiento de otras edificaciones.
El sector exterior contribuyó positivamente al crecimiento(+ 0,1 pp), aunque esta aportación respondió principalmente a la caída de las importaciones(-1,0 % trimestral), más que a una mejora del comportamiento exportador. De hecho, las exportaciones de bienes y servicios retrocedieron un 0,6 %, afectadas por la debilidad de los bienes(-2,0 %), mientras que las exportaciones de servicios mantuvieron un comportamiento favorable(+ 1,9 %). Esta composición del crecimiento, más apoyada en el consumo y menos en la inversión y las exportaciones, introduce cierta cautela sobre la solidez del patrón de expansión observado en el arranque del año.
De cara a los próximos trimestres, las perspectivas continúan condicionadas por el impacto económico del conflicto en Oriente Próximo y por la desaceleración prevista de las principales economías europeas. No obstante, el mejor comportamiento del
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