BOLETÍN INTERNACIONALIZACIÓN DE LA CÁMARA DE COMERCIO DE ESPAÑA_julio 2025 Julio 2025 | Page 50

últimos años. En cambio, América del Norte ha reducido su peso en las exportaciones de bienes españolas desde 2022ia.. En 2024, los destinos que más contribuyeron positivamente al crecimiento interanual fueron Portugal, Bélgica y China, mientras que Francia y Alemania restaron. El Gráfico 7 ilustra este ajuste, que más que responder a una estrategia deliberada de diversificación, refleja el freno cíclico de los grandes socios comerciales.
Por sectores, el comportamiento ha sido desigual. El peso de la automoción, principal sector exportador, se redujo de forma significativa en 2022, pero en 2024 logró recuperar niveles similares a los previos a la pandemia, a pesar de la penalización por la caída de la demanda alemana. En cualquier caso, esta recuperación en 2024, aunque relevante, no ha venido acompañada de una mejora sustancial en el posicionamiento del sector, ya que esta debilidad no ha podido ser compensada ni por la demanda extracomunitaria ni por los segmentos de componentes. En cambio, sectores como la alimentación han incrementado su peso. Productos como aceites, frutas u hortalizas han ganado cuota tanto en Europa como en destinos lejanos. El Gráfico 8 ilustra claramente cómo esta categoría ha sido una de las principales contribuyentes al crecimiento de las exportaciones en este periodo, mientras que el Gráfico 9 refleja su mayor peso estructural dentro de la cesta exportadora. Una lectura similar desde la crisis sanitaria de 2019 se observa en el caso de los productos químicos y farmacéuticos.
En términos de presencia global, España ha mostrado una mejor evolución que sus principales socios( Gráfico 10). Mientras que Alemania, Francia e Italia han perdido cuota exportadora global, España ha conseguido mantener e incluso mejorar ligeramente su peso tanto dentro como fuera de la UE. Esta resistencia relativa confirma la capacidad de adaptación del tejido exportador español, aunque su base sigue estando en sectores de bajo o medio valor añadido.
Desde 2019, la competitividad del sector exterior español presenta un balance mixto. En precios relativos, España ha perdido competitividad frente a los países asiáticos industrializados durante el conjunto del periodo. No obstante, en 2024 se observa una ligera mejora reciente que ha facilitado cierta expansión a estos mercados( Gráfico 11). Frente a la zona euro, sin embargo, la posición permanece estancada, aunque ha tenido lugar cierta pérdida de competitividad en el periodo más reciente. En términos de costes laborales, España ha ganado ventaja frente a Alemania por la contención salarial( Gráfico 13), pero esta mejora táctica resulta frágil si no se acompaña de un avance sostenido en productividad, en donde no se observan mejoras claras, tal y como muestra la competitividad en términos de precios relativos respecto a otros países de la zona euro( Gráfico 12).
La consolidación de una base exportadora regular es un dato positivo, y el número de empresas exportadoras ha aumentado. Sin embargo, el volumen exportado por empresa sigue siendo reducido, lo que refleja un tejido más amplio, pero aún limitado en términos de escala.
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