China
Aunque Asia es la zona con mayor exposición del choque energético, y así lo han venido cotizando los mercados con un mayor castigo relativo, China se encuentra en mejor situación que otros países de la zona, por una combinación de diversificación, escala y control estratégico. A diferencia de economías altamente dependientes de importaciones concentradas, como Corea, China mantiene una matriz más diversificada, con una alta proporción de producción doméstica, especialmente carbón, que actúa como colchón. Además, ha desarrollado una red amplia de proveedores de petróleo y gas, entre los que destacan Rusia y países deAsia Central, África y Oriente Medio, reduciendo su exposición a un solo origen como Irán. También cuenta con importantes reservas estratégicas que le permiten amortiguar interrupciones en rutas marítimas críticas como el estrecho de Ormuz. En conjunto, esta combinación de menor dependencia relativa, diversificación geográfica y
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capacidad estatal de intervención le otorga mayor resiliencia frente a shocks energéticos que a otros países de la región.
Aun así, tras haber cumplido la meta de crecimiento del 5 % anual el año pasado-gracias al sector exportador-, este año se quedará por debajo( en el entorno del 4,5 %). De hecho, las autoridades, en su plan económico anual, han rebajado el objetivo de crecimiento para este año, hasta el rango de 4,5 %-5,0 %( posiblemente sea mantenido en los siguientes años). La primera vez en más de tres décadas que el objetivo se sitúa por debajo del 5 %. Más allá del número, lo relevante es el mensaje: se trata de un reconocimiento explícito del agotamiento del modelo económico“ hacia afuera” y de la tolerancia a un crecimiento más lento. En todo caso, el crecimiento nominal este año será, probablemente, superior al del año pasado( el deflactor del PIB se contrajo un-1 % en 2025, mientras que este año será ligeramente positivo).