MITOS
COLOMBIANOS
Muchos mitos y leyendas nos rodean a diario. Aquí le mostraré algunos:
sin ser visto.
El brujo le hizo dos bebidas, una roja para volverse caimán y otra para ser nuevamente un hombre. sin embargo, unas gotas cayeron en su cabeza y por esa razón terminó siendo mitad hombre y mitad animal. Dicen los pescadores que aún aparece en e río asustando a las mujeres hermosas y a las lavanderas. Abajo apreciamos una imagen del hombre caimán
EL HOMBRE CAIMÁN
Cuenta la historia que en El Plato, Magdalena vivió un hombre al que le gustaba espiar a las mujeres cuando se bañaban desnudas. El deseo de tenerlas cerca sin que lo vieran llevo a pedirle a un brujo que le preparara una pócima que lo convirtiera en caimán, para poder navegar por el río
la fiura.
Mujer repugnante, pequeña, de larga cabellera, de descomunal nariz, de extraordinaria fealdad, de generosos pechos, de aliento hediondo, de enormes manos con dedos deformes, que habita en los bosques, junto a los pantanos, y aparece como acompañante del Trauco, más esto no le impide ofrecer su amor a todos los hombres. A la izquierda se ve la Fiura.
la llorona.
La llorona convertida en el espíritu vagabundo de una mujer que lleva un niño en el cuadril, hace alusión a su nombre porque vaga llorando por los caminos. Se dice que nunca se le ve la cara y llora de vergüenza y arrepentimiento por lo que hizo a su familia.
Quienes le han visto dicen que es una mujer revuelta y enlodada, ojos rojizos, vestidos sucios y deshilachados. Lleva entre sus
brazos un bultico como niño recién nacido.
No hace mal a la gente, pero causan terror sus quejas y alaridos gritando a su hijo.
Las apariciones se verifican en lugares solitarios, desde las ocho de la noche, hasta las cinco de la mañana.
Sus sitios preferidos son las quebradas, donde se oye el chapaleo y los ayes lastimeros.
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