Ascenseur pour l'échafaud
Louis Malle
Francia, 1958.
Auto-cinema
Una historia entretenida, con sus buenos toques anticorporativos y de venganza. En éste que sería el primer largometraje de ficción de Malle en el cual una serie de eventos en cadena como son el amor, pasión y traición nos dejan un muy buen sabor de boca, de esos que sólo ocurren cuando se ve una maravillosa película.
La fotografía de Decaë, excelentemente trabajada, el cual después estaría colaborando en lo que se llamó la “Nouvelle Vague”. Jugando con el destello de las luces de neón para hacer una igualación de los dos personajes principales, unos movimientos de cámara cadenciosos y desenfoques que nos muestran por lo que pasa Florence Carala (Jeanne Moreau) en los momentos de espera por su amante Julien Tavernier (Maurice Ronet). Todo acompañado perfectamente por la música de Miles Davies, el cual se dice que la compuso mientras veía el filme terminado, una música además de bella muy melancólica.
Kiek Rico