Se mudaron a San Francisco durante 1943 donde modeló abrigos en una tienda como su primer acercamiento al estrellato.
El espíritu libre de Bettie la llevó a viajar de regreso a Nashville, más tarde a Miami, Puerto Príncipe... De regreso a Estados Unidos en 1947, Bettie se divorció de Billy y se trasladó a Nueva York donde conoció a Jerry Tibbs, un policía con un interés particular en la fotografía. Él añadió los retratos que hizo de ella en su primer portafolio pinup y la presentó con otros fotógrafos como Cass Carr. Posó para varias revistas como Wink, Eyeful, Titter y Beauty Parade. Pero no fue hasta que sus fotografías aparecieron en las revistas de Robert Harrison cuando Bettie se convirtió en una estrella pinup.
En 1955, Bettie ganó el título “Miss Pinup Girl of the world” y para enero de ese mismo año, posó para la revista Playboy. Bunny Yeager fue la fotógrafa responsable que convirtió a Bettie en un icono popular que rompió los tabúes sexuales con sus fotografías provocativas y al mismo tiempo inocentes que vendía en sets de fotos contenidos en cajas (sus famosos Cheesecakes). Aunque sus fotografías se vendían como pan caliente, Yeager nunca pagó a Bettie regalías por su trabajo.
Bettie fue citada a comparecer ante el Senado Estadounidense, se trataba de descubrir si había alguna conexión entre sus imágenes pornográficas y la delincuencia juvenil. Page, nunca acudió y desapareció de la escena pública.
Fetichismo, bondage y spanking le dieron expresión a las fantasías eróticas de ese tiempo, representó un modelo de voluptuosidad que inspiró personajes femeninos en películas (Time is a Thief and Sunday Costs Five Pesos) y cómics (The Rocketeer, Betty Page Comics, Les Pin-ups, y el cómic argentino Clara de noche).
Page llegó al fin del camino con una pulmonía el 18 de diciembre de 2008.
La chica de cabello obscuro de Nashville, se ha convertido en una leyenda, un icono moderno, un símbolo de belleza y femineidad que ha trascendido los estándares ordinarios.