BIOFÍSICA EN CIENCIAS DE LA SALUD, CURRÍCULO CON RESULTADOS DE APREND | Page 105
La mayor parte del volumen sanguíneo se encuentra en el sistema de
baja presión: las venas.
Para que se produzca el flujo de un líquido o un gas, es necesaria
una fuerza, que genere una presión. El flujo debe vencer la inercia para
cambiar su estado de movimiento, (de reposo a flujo o de flujo a reposo).
De tal manera que hay dos clases de resistencias: las inerciales y las
cinemáticas.
Debido a que las velocidades de los líquidos biológicos son
relativamente bajas, las resistencias
cinemáticas no tienen mayor
importancia, lo que significa que las resistencias de inercia consumen la
mayor parte de la energía que en forma de presión proporciona el trabajo
cardiaco.
FLUJO SANGUÌNEO
El flujo o caudal de sangre (Q) depende de:
Una fuerza propulsora provocada por el consumo de presión a lo largo de
la red circulatoria, y
De la resistencia al flujo de sangre a lo largo del trayecto.
Q = ΔP/ R
La presión es generada por el corazón durante la sístole.
La resistencia depende de la geometría de los vasos o sea de su
longitud, diámetro y de las características de la sangre, especialmente de
la viscosidad.
El trabajo cardíaco debe vencer:
La inercia de la sangre. Tiene que propulsarla desde el reposo relativo V =
0 cm/s en la diástole hacia la raíz de la aorta en la sístole 30 a 50 cm/s.
Mantener el movimiento de la sangre, venciendo las resistencias
cinemáticas.
94