BIBLIOTECA DEL HOLOCAUSTO 05 OTROS TESTIMONIOS | Page 9

Otros testimonios
El comandante de Auschwitz
El comandante de Auschwitz Bárbara U. Cherish [ 201 0 ]
La fotografía que Barbara Cherish ha guardado con recelo desde la infancia muestra a un hombre curtido, de mirada profunda, vestido con uniforme de las SS. En ella aparece Arthur Liebenhenschel, ensalzado por el régimen Nacional Socialista, nombrado comandante de Auschwitz en el invierno de 1 943-44, trasladado a Majdanek, y ejecutado en Polonia en 1 948 como criminal de guerra.
Melissa Müller autora de HASTA LA HORA FINAL: LA VIDA DE LA
Mi camino como alemán y judío Jakob Wassermann [ 2011 ]
SECRETARIA DE HITLER
“ Voy a relatar, empujado por una necesidad interior y la urgencia que imprimen estos tiempos, la parte más conflictiva de mi vida, esa que incumbe a mis orígenes y a mi existencia judíos, no tanto como judío sino como alemán”. Con estas palabras comienza Jacob Wassermann esta autobiografía, publicada en 1 921. Resume en su título el drama vital del autor, su dificultad de ser judío y alemán a un tiempo, la lucha por ser aceptado en una sociedad que le rechazaba pero que a la vez sentía como suya.
El nazi perfecto Martin Davidson [ 201 2 ]
Todas las familias tienen sus secretos, y su novela. Y cuando empezamos a rastrear nuestros orígenes, esperamos encontrar héroes, aventureros, personajes que podríamos admirar, de los que heredar el valor, la osadía, la nobleza. ¿ Pero qué sucede cuando, investigando a un abuelo encantador aunque sospechoso, y a quien protege toda la familia, el detective se encuentra con una ilustración del mal o, más exactamente, de la banalidad del mal?
El hombre que quiso entrar en Auschwitz D. Avey / R. Broomby [ 2011 ]
En el verano de 1 944, Denis Avey había sido capturado por los nazis y compartía trabajos forzados con los prisioneros judíos del campo de concentración de Auschwitz. Allí trabó amistad con varios de los presos, entre ellos Hans, un judío holandés que sobrevivió al exterminio gracias a la ayuda de Denis cuando este, conocedor de su terrible situación, ideó un intercambio para que Hans pudiera alimentarse mejor y descansar en el barracón de los prisioneros ingleses. Denis vistió el pijama a rayas y vivió en primera persona la crueldad, la humillación y la destrucción.