HERRIZ-HERRI enero de 2019 | berberana | 13
Savia nueva para olivos centenarios
Mikel Izagirre y Héctor Eraso son miembros de esa generación que mantendrá esa parte del Adn de
Rioja Alavesa sumergido en aceite
Juantxu Martínez
En nuestro número anterior Fernando
Martínez Bujanda nos hablaba del
libro El Olivo de Rioja Alavesa. Recuerdo
lo primero que dijo de las entrevistas
en él recogidas,“son todos los
que están, pero no están todos los que
son”. Me quedé con la copla y casi sin
querer, me encontré con dos de los
que decía Fernando Martínez Bujanda
que por falta de espacio estaban ausentes.
En realidad me encontré con
dos parejas, luego lo explico.
En Lanciego hay un nuevo trujal,
se llama Erroiz. Es un proyecto de la
familia Izagirre Roitegi, visualizada
en Mikel y su pareja Dania. Por cuestiones
administrativas no llegaron a
poder trujalar en la cosecha 2017, en
la última ya ha sido posible. El abuelo
materno de Mikel, de donde viene el
Roitegi, marchó a trabajar por tierras
de Gipuzkoa, pero nunca olvidó los
olivos y fue capaz de transmitir esa
herencia de amor a la tierra. Mikel
nos confesó que la idea de instalar
un trujal en Lanciego “es vieja, pero
hasta que no han llegado los nuevos
formatos de maquinaria oléica que
permiten elaboraciones más pequeñas,
la idea no era posible”.
En el primer año han molido
80.000 kilos de oliva, “ha superado
con creces sus expectativas”, y es
que la campaña de promoción, nos
decía, “ha sido muy modesta, pero el
boca oído ha funcionado”. Las instalaciones
y, sobre todo, el molino,
puede molturar 12.000 kilos diarios,
pero esa no su línea de trabajo, “con
la extracción en frío y a una velocidad
adecuada queremos ofrecerles
a nuestros clientes que se puedan
llevar a su casa aceite intenso de sabores
y aromas”. Esos clientes a los
que Mikel Izagirre se refería son, de
forma principal, pequeños productores
que “pueden llevarse el aceite
de sus olivas sin mezclar con el de
otros productores”.
Por Erroiz pueden pasar opciones
variadas, desde los de aceite para
autoconsumo, hasta ecológicos y con
Label. También van a sacar al mercado
sus propias marcas, pero además
en esta su primera campaña se
han encontrado con alguna sorpresa,
En Lanciego hay
un nuevo trujal,
se llama Erroiz.
Es un proyecto
de la familia
Izagirre Roitegi,
visualizada en
Mikel y su pareja
Dania.
Mientras, Héctor
Eraso y su pareja
Marta, llevan
un tiempo
peleando en el
ring del aceite
con su empresa
Enoaventura.
“el mayor porcentaje de oliva que
ha pasado ha sido, como es lógico,
arroniz y algo de arbequina, pero un
señor me trajo una partida de olivos
que le maduraban mal”. Resultaron
ser hojiblancas, las molió con tiempo
y paciencia y el aceite resultante fue
excepcionalmente aromático. Para
contactar con Erroiz se puede hacer
por correo electrónico en la dirección
erroiz.oleozale@gmail.com o el telefóno
665712852.
El moredano Héctor Eraso y su
pareja Marta, llevan un tiempo peleando
en este ring del olivo y aceite
a través de su empresa Enoaventura.
Son varios los formatos de oleoturismo
que van proponiendo. En la
última cosecha los maridajes gastrónomicos
y la posibilidad de poder
participar en la recogida de aceituna,
bajo el duro y tradicional ordeño
tuvieron su público. La foto que
acompaña el texto corresponde al
maridaje de pintxos con aceite, vinos
y vermut. Ese encuentro desarrollado
en el Villa Lucía de Laguardia vino
acompañado de una introducción al
mundo del aceite y cuando habló de
si el buen aceite es caro hizo una interesante
comparación, mostró una
botella con doble sello de calidad y
demostró que “era más barata que
un cubata”.