¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | Page 384

Memorias: la voz de los sobrevivientes caso, la víctima sufrió una violación sexual, y en el segundo, un intento de asesinato. Estas mujeres reconstruyen los recursos individuales de impugnación y negociación que les sirvieron bajo circunstancias de gran adversidad:
Ahí llegaron [ los Cheperos en el 2000 ] y me dijeron –¿ Usted es promotora? – Era, respondo, porque antes yo le había dicho al Alcalde que iba a renunciar pero él me dijo que me iba a trasladar –. Bueno. Yo discutí como tres horas con ellos. Me les paré, cerquita del pueblo estaban […] Dijo: – Nosotros somos de las auc. Somos las autodefensas de los campesinos. Respondí: – Eso pensábamos nosotros cuando nos dijeron que venían ustedes, pero ustedes son matacampesinos porque, ¿ no ven cómo nos tienen aquí? […] Me dijo: –¡ Cállese! –¡ No me voy a callar! […] Yo les dije: – Ustedes no son guapos. Ustedes son una parranda de cobardes porque ustedes para hacer algo necesitan de 20, 30, 40 hombres para cometer cualquier fechoría que quieran hacer con uno, porque uno solo no es suficiente [ para ustedes ] para hacer lo que ustedes quieran hacer. [ Y respondieron ]: –¡ Ah! ¡ Es que ella se las da de guapa! – No; yo no soy guapa. Les estoy hablando con la verdad. 167
[…] Cuando a mí me tienen el revólver uno adelante y otro atrás, a mí me vino como si fuera un video […] y me volteo, y le digo al tipo: – Vamos a negociar mi muerte, al menos dime por qué me vas a matar. Él me mira, es un hombre más bajo que yo, me mira así […] y me dice: – Porque usted se llama […] ¿ cómo es que se llama usted? – Si tú me vienes a matar debes saber como me llamó. Él me dice: – Ah! Usted se llama […]. y me dijo cualquier nombre y yo le digo: – Y tú ¿ te llamas? Y también me dice cualquier nombre y me volteo y le digo al otro. – Y tú ¿ cómo te llamas? También me dice cualquier nombre. – Bueno, ya hicimos presentación social, ahora ¿ por qué me van a matar? Y el mismo tipo, había uno que era muy violento, que
167. gmh, Mujeres que hacen historia, 152-153. era el que tenía en frente, me dice: –¿ Quién es usted? – Te devuelvo la pregunta, ¿ Quién eres tú y ¿ por qué me vas a matar? Comienza a hacer el acto del revólver y le dije: – Tienes que disparar rápido porque estamos sobre una avenida y ahorita se va a formar aquí […] porque hay gente que está pasando y se ha dado cuenta – porque yo ya me había dado cuenta que se estaban dando cuenta […]. 168
El careo y reto de estas mujeres durante momentos límite en los que sus vidas pendían de un hilo ilustran los recursos extraordinarios con los que actuaron para interpelar a sus opresores. Ambas mujeres cuestionaron las masculinidades de sus victimarios y sus auto-representaciones como hombres valientes. Sus relatos reconstruyen con precisión cómo ellas les hablan de manera directa, demuestran la pobreza de las evidencias que usan para acusarlas y victimizarlas, y les ponen de presente la debilidad moral de sus decisiones y la flaqueza de sus acciones.
Este tipo de reacciones son comprendidas por las personas que las narran como actos de resistencia heroicos y temerarios. La situación de desigualdad y total vulnerabilidad en la que se encontraban se enfatiza en estos relatos. Esta desigualdad también se refuerza en las memorias sobre aquellas resistencias individuales en las que, desde el punto de vista del testigo, solo fueron posibles porque los actores presentaban estados de alteración emocional y mental. Esta alteración alentó y movilizó, según las narrativas, comportamientos que causaron la admiración y sorpresa de los demás:
Algunos de él [ alias El Oso ] me fueron a sacar de mi casa, pero sin orden de él, entonces yo salí con machete en mano, como un loco, y como ellos no estaban armados, salieron pitados y al otro día vinieron a pedirme perdón. Sobre todo para que la cosa no llegara a oídos del patrón. 169
168. gmh, Entrevista en Taller de memoria con mujeres, Santa Marta, 2009. 169. Entrevista a hombres adultos. gmh, Mujeres y guerra, 182.
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