¡BASTA YA! COLOMBIA: MEMORIAS DE GUERRA Y DIGNIDAD | страница 357

INFORME GENERAL Centro Nacional de Memoria Histórica
De forma similar, las actividades productivas y comerciales fueron recordadas como posibles dispositivos de persecución y muerte. Un habitante de El Salado rememora la suerte de uno de los comerciantes:
[...] todo eso lo tiraron para afuera y decían que Alfonso Mena era la tienda guerrillera, que no le fiaba una papeleta de café al pueblo y sí se la daba a la guerrilla, y así con todas las tiendas que se encontraron en el pueblo fue lo mismo. 85
Las memorias del estigma registran las maneras en que cuerpos y personas fueron humilladas y sus vidas diarias sujetas a constante escrutinio. A la vez, estas memorias resisten al estigma y reclaman el reconocimiento de la inocencia, y su dignificación:
[…] yo quisiera que en algún lugarcito de ese libro que ustedes van a escribir, se dijera que mi esposo era un hombre trabajador, buen padre y buen marido, que no era un guerrillero ni un malhechor … eso es lo que yo más quiero y que ojalá mis hijos lo pudieran leer y mostrárselo a todos los demás. 86
Sí, eso es muy bueno [ la recuperación de la memoria de las víctimas ] porque [...] hay millones de personas que no los conocieron y no saben a qué se dedicaban realmente, y con eso van a saber qué clase de gente eran. La mayor parte se imagina que eran guerrilleros, que eso no es así, que eran personas de bien, trabajadoras. 87
En conclusión, el estigma se recuerda como carga y sentencia, es decir, como mecanismo poderoso que signa y culpabiliza a las víctimas. Desde su perspectiva, ellas reclaman verdad y justicia, es decir, procesos que
85. Testimonio # 11 de mujer adulta mayor, testigo y desplazada, corregimiento Canutalito, 2009. 86. Testimonios y opiniones de los hombres y mujeres víctimas que participaron en los talleres de la memoria realizados en la región caribe. gmh, Mujeres y guerra, 363. 87. Testimonio de mujer joven. gmh, Trujillo, 195. aclaren responsabilidades y“ limpien” el nombre de víctimas y comunidades de las culpas y pertenencias imputadas:
Yo espero que se haga justicia en este sentido de que nosotros quedemos reivindicados porque la excusa que ellos sacaron para matarnos a nosotros era que nosotros éramos dizque los jefes de la guerrilla del pueblo cuando en ese entonces nosotros no conocíamos un pueblo, ni siquiera había bajado guerrilla al pueblo ni nada y ellos entraron acusándonos de guerrilleros para podernos matar porque cuando eso estaban pagando por cada guerrillero que mataban. Les pareció muy fácil acusarnos de guerrilleros para matarnos […]. 88
5.2.2.2. El destino de habitar un lugar marcado
¿ Por qué en El Salado y no en los pueblos aledaños? Lo que sucede es que uno de los puntos donde más se metió la guerrilla fue ahí, y debido a eso, los paramilitares abrigaron que ese era un terreno que ellos lo utilizaron, pensaron de que todo el mundo era guerrillero, que el pueblo era guerrillero, y al mirar ellos de esa manera, la única forma que ellos creyeron como combatir a la guerrilla era matarnos a toditos, masacrar al pueblo. Entonces clasificaron al pueblo de esa manera porque ellos miraron que ese podía ser un punto de apoyo para esa gente, y que a la larga, pues, lo que hicieron fue acabar con tanta gente inocente, porque cogieron hasta [ al ] loco. 89
De la misma manera que las memorias del estigma evocan la búsqueda de marcas y signos en los cuerpos de las personas, otro conjunto de narrativas revela la imposición de marcas y límites territoriales mediante
88. Testimonio de mujer adulta, Taller de memoria, Magdalena, Investigación sobre Mujeres y guerra, 2010. 89. Testimonio # 25 de tres hombres y tres mujeres desplazados, Cartagena, barrio San José de los Campanos. Investigación sobre El Salado.
356